La eternidad de un martes por la noche.
Entre la insertidumbre de no poder ser quien mis brazos arrullan mientras la insertidumbre, duda he inseguridad te hago sentirte fuera de toda existencia y ganas de afrontar hasta el pequeño inconcluso dolor emocional de un pasado turbio y un presente que apunta tanto a lo incierto.
Entre la insertidumbre de no ser el pequeño suspiro de un seguro te quiero por una frÃa madrugada de miércoles.
Entre la insertidumbre de encontrar un miércoles sin sabor a un jueves por la tarde, con una taza de café y un pleno murmullo de tu voz entre un cansancio que invita a dormirme entre la exquisitez del aroma del café mezclado con ese aroma único que te caracteriza.
Entre la insertidumbre de jueves por la tarde tratando que un viernes por la mañana pueda el sol ocultarse al notar que tus ojos color sol son más que suficiente para poder deshacer el turbio color de una madrugada de jueves tratando de explicar lo que una eternidad dura en una pequeña noche de martes...














