‘ no eres el primero a mi alrededor en tener muchas preguntas. ’ lupe muestra su vida, es abierta, puede contar ciertas cosas y guardarse otras. lo que nunca se permite es la profundidad e intimidad, nunca es totalmente transparente. fue criada para no confiar en las personas y para guardar secretos, lo cual cumple de forma excelente. únicos vínculos incondicionales son los familiares, ¿los demás? temporales, circunstanciales, van y vienen. ‘ ¿es que estoy frente a un santo? ’ y sonríe ampliamente tras preguntarlo, lo ilegal no le espanta, todo lo contrario, le atrae, le divierte, todo depende de qué acontezca y cuando, lo seguro es que no sentirá miedo yendo contra la ley (como hizo tantas veces antes).
relame sus labios. ‘ jugar con fuego. ’ eso considera que está haciendo, en todo caso. ‘ lo respeto. ’ admite ya que no es nada que no haya hecho antes, el rozar las líneas del peligro para alimentarse de aquellas sensaciones que le hacen sentir viva. como una nueva batalla, una nueva pelea… un nuevo enemigo. ‘ ya sabes, lo típico: ten cuidado y no te sorprendas cuando te quemes. ’ suelta una risita, ¿qué más puede decirle? ¿prometerle que será buena? sería mentir y vaya, que aproveche que está de buen humor y no lo hizo hasta ahora.
mirada se clava en el sitio, ¿donde dice? ‘ ¿ahí? ’ señala pues parece más bien un hogar de familia, no un sitio en donde planea ahogarse en cerveza. no necesita contestarle porque el hecho de que avance responde todas sus dudas y tiene razón, como dijo antes: no desea mojarse, y no hay mejor refugio que un bar en donde nadie la conoce. sigue pasos masculinos finalmente, apurándose detrás de él hasta alcanzarlo y quedar a su lado y cuando llegan, se planta en la entrada.
alivio recorre su cuerpo cuando también identifica el cartel que dice abierto y que la invita a entrar y hacer de las suyas. ‘ me siento hornada de que me muestres un sitio tan exclusivo. ’ sonríe y a pesar de que podría tomarse como una ironía, no lo es, hace unas horas estaba en el hotel mirando la pared y muriendo del aburrimiento. cien por ciento lo aprecia.
da un paso hacia atrás, toma el pestillo de la puerta y abre de par en par. ‘ adelante, caballero. ’ habla con falsa formalidad y hace una seña con la mano para que pase primero.