Y te diste cuenta que la volviste a cagar, que los gritos no sirvieron de nada, volviste a estallar sabias que pasaría pero aun así lo hiciste sin pensar en las consecuencias.
Le gritaste aun así sabido que te golpearía, tenía ganas de golpearme a mi misma, y al día siguiente ignoraste que no llego, piensas que paso algo malo porque recuerdas toda la discusión que tuviste pero sabes que ya no hay vuelta atrás.
La quisiste abrazar sin importan cuan enojada estuviera pero en ese momento tenías miedo, miedo a que te golpeara, miedo a saber que para ella ya no eres nada.
Y buscaste a alguien para desahogarte, quisiste llorar pero no encontraste como.
Buscaste ayuda contando la misma letra de una cancion una y otra vez “be happy” porque cuando eras pequeña te prometiste ser feliz aun teniendo golpes o cortadas y así sonreíste a las personas que te rodeaban.
Buscaste mil pretextos para no llegar a casa “tengo una invitación”, “estoy en la biblioteca”, aunque la verdad solo te quedaste el dia mirando al cielo pensando en lo que hiciste, pensando en cómo lo vas a solucionar o con que vas a empezar a hablar
No encuentras una solución y te ahogas en pensamientos buscas ayuda pero no hay nadie, quieres llorar pero sabes que eso no lo va a solucionar.