Fragmentos 2.24
He estado desnuda del mismo modo en que he estado vestida, he padecido la enfermedad de ser mujer, ser objeto y critica por no entrar dentro del perfil femenino de la represión, algo de lo cual jamas me importado. He escuchado toda clase de calumnias de mi libertad, así como muchos halagos por mi independencia. Según estudios sociológicos del cuerpo y la ropa, la mujer nunca valdrá nada si de algún modo se encuentra semidesnuda o desnuda ante la sociedad conservadora, pero ¿porque estar maldita ante aceptarte fisicamente, amarte y respetarte mas allá de lo que los de mas piensan?. Mi cuerpo es sin duda la mejor prenda que dios creo, no existe ninguna clase de textil que se iguale a lo que la naturaleza en toda su esplendor ha creado, somos creación y perfección en la imperfección.
La historia no termina aquí, mi cuerpo no es objeto de nadie mas que de mi propio sentir. Dentro de la sociedad existen dos dicótomias según freud: o puta o Virgen, la mujer no puede ser capaz de disfrutar de su libertad, esto significa deber de permanecer dentro de la línea de ser virginal para poder ser considera una excelente mujer, si muestras tu piel, si aceptas tu piel como la ropa perfecta que dios te dio, brincas inmediatamente a esa línea de la puteria, en donde eres un objeto y pierdes la dignidad en cualquier aspecto.
Fragmento 3.24: la censura en la época de la cancelación
Y fue así como me vi desnuda en fotografías, precisamente como una manifestación en contra del patriarca, él matriarca y mi expareja, estaba cansada de tener que esconder mi cuerpo y sentirme mal por el simple hecho de ser mujer, que extraña sensación que al notarme así, me sentí segura de mí sin percatarme de las consecuencias sociales de mis acciones, pero aun así desde la perspectiva del arte y el cuerpo humano, siempre volveré a hacerlo, sin importar lo que la sociedad llegue a ver en un cuerpo desnudo, mi cuerpo desnudo.
Fotografias de @AdairVigil locacion: Dunas de Bilbio, Viesca, Coahuila.












