Hago esto con la única intención de escribirte sin que me leas, como cuando escribiste una carta para mí sin saber realmente si me le harías llegar.
Comprendo esta necesidad de poner en palabras lo que sentimos, lo que pensamos. Lo que me parece curioso es este acto de pretender que le hablas a quien protagoniza el caos que te acompaña... algún sentido tendrá, si en algún momento termino de entenderlo quizá también escriba sobre eso.
Hoy me duele reconocer que aunque estés, ya no estás. Que existes, pero como ausente.
Debo admitir que lo peligroso de ir construyendo algo mágico con tanta rapidez es que no fuimos capaces de construir una base sólida, y aquí estoy en caída libre sin ti.
No te culpo, cualquiera en su sano juicio huiría del desastre que se encuentra junto a alguien como yo. Pero que lo entienda, no significa que no me lastime ver como poco a poco retrocedes... Y te vas.
- iabm




















