Que los colores me lleven
en sus presentaciones;
todos.
Que un rayo de luna
me lleve a dormir
no sin antes pintar
un pedacito de vida,
un pedacito de amor.
Si entonces me encontrara un colibrí
llena de arte y pasión
a nada de ir,
que me cante Fermín,
que absorba mi amor
y lo lleve a la nube más rara,
la nube más versátil,
la más inquieta, feliz,
aquella de la que fui yo hecha,
para así volver a mí
si acaso antes no lo he hecho,
antes de ir.
Que me cubra el amor
que me cubra el arte,
el universo derrame en mí
toda divinidad
para ir.










