¿De qué serviría decir la frase cliché? De nada, por eso: — Esto es exactamente lo que parece. —
— Pero no fui yo. —
¿Qué imagen es la que estaban presenciando en estos momentos? A Cassandra en medio del bosque, con guantes de látex que utiliza en su trabajo en lo que sostiene el brazo de un cadáver. Si observaban bien podrían notar el maquillaje corrido debajo de sus ojos, el rimen negro denotando que lloró hace unos momentos; pero por favor no lo mencione.
La banshee se encontró nuevamente gritando a todo pulmón momento atrás y encontrándose en medio de la nada junto a un cuerpo muerto. Pero debía ser fuerte, se contuvo y se vio a si misma en la necesidad de observar las causales de muerte para advertir que es lo que estaba sucediendo en Detroit.
Ni él tampoco. Aunque no podía negar que disfrutaba de la estampa que ofrecía el cuerpo sangriento y la falta de vida. Una de las mejores imágenes del ser humano. Liam había sido atraído por el olor a putrefacción, pensó que encontraría a un cazador nato -una criatura que apreciara tan poco la vida humana como él. Pero había llegado tarde.
Y solo estaba el cadáver como recordatorio de las acciones del asesino, además de una joven castaña que ahora examinaba el cuerpo...
Pero antes, de camino, la había escuchado gritar. Una banshee, la amante de la muerte. Interesante... Liam no se excusó a si mismo, si creía creer que había sido él no le importaba demasiado. En cambio se inclinó en su dirección con curiosidad. -¿Y bien? ¿Qué le ha pasado?















