En estos días, mi hermana compartió conmigo una breve reflexión acerca de la relación y el propósito entre María, la mamá de Jesús, y Elisabeth, mamá de Juan el Bautista.
Leemos en Lucas 1 que, aparte del anuncio del ángel, María corría hacia Elisabeth, sabiendo que ella también recibió la gran noticia de estar embarazada con un bebé que transformara las naciones, en preparación al ministerio de Jesús.
Las dos mujeres valientes recibieron y aceptaron una promesa de gran impacto.
Estoy tan segura de que muchas preocupaciones les llenaba el corazón y la mente. Pero, ellas buscaban la comunión entre ellas, para fortalecerce, para cantar canciones de agradecimiento!
A los pocos días María emprendió viaje y se fue de prisa a un pueblo en la región montañosa de Judea. Al llegar, entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet. Tan pronto como Elisabet oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre. Entonces Elisabet, llena del Espíritu Santo, exclamó:
—¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el hijo que darás a luz! Pero ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme? Te digo que tan pronto como llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de alegría la criatura que llevo en el vientre. ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que el Señor te ha dicho se cumplirá!
Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es su nombre! De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías. Acudió en ayuda de su siervo Israel y, cumpliendo su promesa a nuestros padres, mostró su misericordia a Abraham y a su descendencia para siempre».
María se quedó con Elisabet unos tres meses y luego regresó a su casa.
Muchas personas se sienten solas en estos tiempos. Sea la circunstancia que sea: ¡corramos el uno hacia el otro para ser fortalecidos, en este tiempo de navidad! 💞