Cuando sepas de mí- Risto Mejide
Cuando sepas de mí, tú disimula…
No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos.
Primero, porque no te creerían… pensarán que exageras, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad, ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí , tú calla y sonríe…
Jamás preguntes qué tal?, si me fue mal… ya se ocuparán de que te llegue, y con todo lujo de detalles, ya verás… Poco a poco irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo, sobre la que ya nunca más saldrá el sol.
Y si me fue bien… tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes, intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal. Qué sabrán ellos de tu alegría? yo que la he tenido entre mis manos, y que la pude tutear, como quien tutea a la felicidad… pero ellos? no…
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí… nadie puede ni debe, hazme caso.
Sentirás el dolor de esa ecuación que creíamos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final, sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación, sentirás un que hubiera pasado si… y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos, un algo tan grande, como el vacío que dejamos al volver a ser dos, un algo tan pequeño, como el espacio que un si le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta, resiste, házte el favor, háznoslo a los dos… Que no se te note, que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso si, cuando sepas de mí… intenta no dar portazo a mis recuerdos, piensa que llevarán dias, meses o puede que incluso años, vagando y mendigando por ahi… abrazándose a cualquier excusa para pronunciarse, a la espera de que alguien los cogiese, los esuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fué. Son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta en manos de otro paladar exquisito. Dales cobijo, préstales algo, cualquier cosa, aunque solo sea tu atención… porque si algun dia sabes de mí, eso significará muchas cosas….
La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tal lejos de ti como yo quería.
La segunda, que por mucho que lo deseaste, tu tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos felices, si felices…
La tercera, que tu mundo y el mio siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad.
Y la cuarta, por hacer la lista finita, que cualquier resta, es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de esto debería turbar o alterar tu existencia el dia que sepas de mí, nada de esto debería dejarte mal, piensa que tú y yo pudimos con todo, piensa que todo se pudo, y todo se tuvo hasta el final.
A partir de ahora tú tranquilo que yo estaré bien, me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que algún día vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algun dia mi nombre volverá a rozar tus oídos, a entornar tus labios, esos que ahora abres ante cualquiera que te cuente cosas sobre mí..
Por eso, cuando sepas de mí… no seas tonto y disimula, haz ver que me olvidas, y me acabarás olvidando, de verdad.