El 20 20 llegó, se fue, y dejó...
Llegó con la esperanza de ser siempre mejor que el anterior. Trajo nuevas personas a nuestra vida y sin embargo se llevó a muchas que son muy importantes. Dejó recuerdos y enseñanzas. Alegrías y tristezas.
Siempre dí Gracias a Dios, por lo que tengo, pero sobre todo por lo que no tengo. Por lo que me da, y por lo que me quita... Pero no sabía cuándo dolía que te quitaran algo, a decir verdad.
«Aprendí que vida no se planea», porque es así, efímera... Hoy está y mañana no se está.
Hace 366 días con toda la Fe del mundo escribí que este año que quedó atrás sería "Nuestro Año"
¡Vaya que lo fue! «Creí que conseguiría todo lo que siempre quise, pero fue cuando a aprendí a apreciar todo lo que tengo»
Y de nuevo nos enseña a disfrutar de cada segundo que vivimos; segundos que a veces desperdiciamos en cosas que no generan impacto en nuestra vida ni en la de los demás...
















