( khyungu. )
‘ bueno, por lo menos tienes en claro lo que quieres ser ’ rescata. ‘ considero que lo más importante es que seas honesto, ¿no lo crees, tú también? ’ y es que sin importar el caso, aquello es algo que para hyungu resulta esencial a la hora de determinar qué tan agradable le resulta una persona. la falsedad, la amabilidad actuada, e incluso ese inconsciente deseo por ser percibidos de una forma distinta a la real son cosas que saltan a la vista con facilidad, desde su punto de vista, y resultan mucho más condenables que la sinceridad de alguien a quien simplemente no le nace ser del modo en que se espera, o del modo en que resultaría aceptable para la gran mayoría. la respuesta que obtiene por parte del contrario incrementa su curiosidad respecto a él, que desconozca cómo se sentiría al respecto casi sugiere que nunca lo ha experimentado, o tal vez ese el modo en que le es más fácil interpretarlo, porque es con eso que se siente más familiarizado. ‘ casi me olvido de tu rechazo por el contacto físico y te doy una palmada en el hombro ’ confiesa. ‘ — creo que te espera un duro camino por delante ’ porque si le ocurre como a él, lo primero será cuestionar cualquier señal de afecto que encuentre en otra persona, encontrar mil conflictos con eso, sentirse incapaz de aceptarlo, y acabar lleno de frustraciones. pero a pesar de las similitudes que es capaz de encontrar entre el contrario y él, todavía cree que es probable que se encuentren muchas diferencias. ‘ no ’ niega con la cabeza. y a pesar de que le resulta extraño la idea de recordar a esa familia que cree que ha dejado, casi por completo, en el pasado, se decide a explicarle en mayor detalle cómo se encuentra conformada: ‘ mis dos padres son magos, pero ambos son mestizos. de hecho, ninguno de mis hermanos mayores heredó la habilidad de realizar magia, así que vivimos en seúl todo ese tiempo ’ porque que él fuese una excepción no resultaba esperado para ninguno de sus padres, que decidió que la crianza entre muggles era la adecuada para ellos. ‘ así que eres hijo de magnates que tienen a celebridades entre sus contactos ’ concluye. ‘ no parece ser una anécdota que te emocione demasiado ’ observa, curvando los labios en una pequeña sonrisa. ‘ no me creyeron ’ niega. ‘ mi madre estaba tan decepcionada ’ la recuerda repitiendo eso una y otra vez, en distintas oportunidades, porque era increíblemente sencillo que se sintiera de ese modo al conocer algo nuevo de él, porque lo cierto era que no sabía con qué clase de persona convivía. ‘ ¿soy yo o los recuerdos relacionados con la familia no nos traerán buenos sueños, a ninguno de los dos? ’
asintió una sola vez, planteándoselo. a pesar de que el eutteum podía ser molesto, rara vez decía una mentira. “eso sí. no me gustan las mentiras. es como... esas parejas que se juran amor en redes sociales, o frente a la prensa y en realidad todo es. —bueno, es mentira.” pronunció lo último haciendo uso de un timbre más bajo, sin haberlo previsto una experiencia personal salió a flote, concentrado simplemente en que aborrecía las mentiras. de todos. de sus padres. de —nadie más. la verdad es que nunca tuvo muchos amigos a causa de la personalidad, esa era una historia para otro momento. el comentario que viene luego, logra que una sonrisa apenas visible curve sus labios. “no seas exagerado, ese tipo de contacto no me importa, son los— ya sabes, que implican sentimientos o esas cosas.” le confesó, por supuesto vivía en la ignorancia de cómo había sido la historia de su ahora interlocutor, pero el menor estaba seguro de que nada pasaría, que nadie iba a quererlo realmente como en los cuentos decían. y, por eso, no estaba preocupado. sabía en el fondo esas cosas eran distracciones, que un mes podía funcionar y al otro no. Jongsuk estaba consciente de ello y de su irritable personalidad, pero no sabía que su ahora contraparte, tenía razón: “¿un duro camino? eso que dices no tiene sentido. de esta manera es más fácil.” intentó explicar, por supuesto que aún no entendería, mas su expresión no tardó en transformarse en un gesto de confusión. de cualquier forma, su atención fue capturada por el linaje sanguíneo impropio, ojos abiertos, atentos, observando hacia las masculinas facciones que le acompañaban.”eso es bueno.” tuvo que mencionar antes de que siguiera el breve relato. ¿relato? ¿estaba interesado en escucharlo realmente? todo parecía indicar que sí. decidió ignorar ese intruso pensamiento antes de prestar debida concentración. “entiendo. suena... que te faltó poco para ser sangre pura. que bien. los aborrezco.” admitió sin pelos en la lengua, sintiéndose lo suficientemente cómodo para expresar aquel sentimiento que le quejaba. “uh, sí. no son tan entretenidas, ciertamente. mejor es la de tu familia.” argumento pobre, quizá había un par similar, pero los protagonistas eran sus padres escupiendo falacias, como siempre. torció sus labios, pensando en otra cosa que responder cuando la pregunta de su interlocutor le tomó por sorpresa. ¿tan obvio era? bueno, si ninguno tenía historias buenas para contar, suponía que estaba en lo cierto. “creo que debes tener razón.” un suspiro largo huyó de su nariz, y se acurrucó un poco más, abrazando sus piernas. “—¿y si solo te sientas aquí conmigo? quizás así puedo dormir. he dormido solo todos estos días y estoy muy asustadizo sin mi varita. —estoy seguro de que no tienes nada mejor que hacer que acompañarme.” fue su propuesta, en realidad estaba al borde de la desesperación por no lograr visitar a morfeo hace tantos días, y esa parecía ser una posible solución.
















