Él era un artista, y en un lugar bello como el que estaban, quizás lo ideal sería estar dibujando, pero no, andaba por allí caminando sin sentido de un lado a otro, frustrado porque los habitantes le decían cosas y él, no las entendía muy bien, y no lograba dar con los puentes. Estaba frustrado, pero lejos de estar molesto, terminó por suspirar sentandose en un lugar cercano para descansar un poco. En medio de eso, logro medianamente sentir a alguien cerca, por lo que lo llamo suavemente. "Hey", dijo sonriendo un poco. "¿Crees que me puedas ayudar?"
La costa definitivamente había mejorado su humor a comparación de la primera simulación. Bueno, eso — y que su cuerpo parecía haberse amoldado un poco mejor a los cables que la conectan a ese trabajo extraño. A que se había convencido de que los pensamientos negativos no le permitirían ganar ningún bono... Quizás, se da demasiado crédito para quien se permite distraerse por el sonido de las campanas metálicas, el sonido del agua golpeando contra los acantilados. Voz masculina capta su atención con un poco de demora. 'Depende — ¿no me pedirás que te ayude a convencer a alguien a bautizarte, no?'.
En el momento en el que la chica le dice algo de eso de bautizarse, no puede evitar reir de manera fogosa, para luego negar con la cabeza. "¿De verdad parezco alguien que puede bautizarse?" Alza una ceja sabiendo que la verdad es algo extraño; él es un artista, no un fiel. "En todo caso, no, me gustaría que me ayudes a buscar en dónde se encuentran los pescadores; hace poco los vi, pero los perdí porque me distraje y ahora no los encuentro", confiesa sin más.
















