No me gusto nada, no soy linda, no soy dinámica, no soy talentosa, no soy muchas cosas. Pero desde que empecé a relacionarme contigo, empecé a gustarme un poco. Ya no me desanimo cuando me llaman fea y sonrío mucho más. Intento cosas para las que hace falta valor y me esfuerzo. Cuando estoy contigo, cada día es como una búsqueda del tesoro. Me divierto mucho y soy muy feliz cada día.
















