un revoloteo sacudió todo su cuerpo una vez que también hubo reconocido su voz y la vorágine de sentimientos se mezclaron de todas magnitudes e intensidades dentro de sí. solo pudo permanecer inmóvil, sintiendo el color subir a sus mejillas durante el breve momento que kai se demoró en sacarla de allí. “ gracias “ habló primero, a secas, algo que no era característico de su personalidad amena. no obstante, misma no pudo evitar salir a relucir a continuación, pues le sería antinatural tratarlo de forma diferente, por vulnerable que se sintiera. “ ¿cómo estás? ” fueron las únicas palabras que se le cruzaron por la cabeza después, mismas que no habían recibido respuesta del contrario por ningún medio durante meses. “ no pensé que te encontraría aquí… ” tuvo que ser sincera, manteniendo un poco de distancia entre ambos como defensa propia que no reconocería “ o en ningún lado, en realidad. ” sabía que estaba evitándola a pesar de los propios deseos de sansa de permanecer como amigos y estaría mintiendo si dijera que no tenía un resentimiento debido a su egoísta decisión.
“no hay de qué.” respondió suavemente, notando la frialdad ajena que el castaño sabía no era costumbre en ella, pero considerando su historial, no le sorprendía tampoco. no sabía si debía seguir ahí o era momento de excusarse para retirarse de la situación, por todo lo que había pasado antes, estar cerca de ella simplemente le recordaba lo mucho que sentía que le había fallado, en todo aspecto. sus cejas se alzaron en sorpresa al escuchar su voz una vez más, miró a su alrededor por un segundo, parte de él no sabía si su repentino nerviosismo venía de no saber cómo ella lo trataría o no saber cómo él actuar ante estar en su presencia. “estoy bien, he estado bien, me la he pasado trabajando y estudiando, lo de siempre.” le cuenta, seguramente más de lo que debía decir, pero ahora que la noche lo había puesto en una situación directa para hablar con ella después de tanto tiempo de evitarlo, no quería quedarse callado. “¿tú cómo has estado?” preguntó, no estaban tan cerca, probablemente más lejos de lo que dos personas normales estarían hablando normalmente, pero entendía el por qué, aún así, se permitió a sí mismo mirarla, se le hacía tan extraño volver a tenerla tan cerca después de tanto tiempo. “lo sé, yo no he salido mucho y con todo lo que he tenido que hacer he estado bastante ocupado...” trató de excusarse, aunque estaba más que claro lo que había sucedido en realidad, por lo que evitó decir más, parte de él estaba avergonzado de sí mismo por todas sus últimas decisiones. “pero me alegra haberme encontrado aquí contigo, de verdad.”