su cabeza se tilda cuando escucha la disculpa ajena, no era para tanto como para disculparse. suspira y sus ojos se pintan de blanco al observar la expresión ahora asustada de la chica. " bien, tampoco es para tanto. " duda unos segundos pero al final, da unas palmadas en su hombro, con expresión de molestia. " ya, ya. tómalo como un aprendizaje. " comienza a avanzar. " mira, más adelante, si mi memoria no me falla, que nunca lo hace. " dice en socarrona sonrisa. " hay varios arbustos de cerezos, podemos comer de eso, ¿qué tal? "
Sonríe, disimuladamente, cuando ésta acepta llevarla hacia el campamento. Al menos ya no se perdería, y no tendría que esperar a que pasara otra persona para pedirle ayuda. "¿Estás molesta? Lo digo por tu expresión." Parecía enojada todo el tiempo y no entendía porqué. Jesse se consideraba una agradable compañía. Comenzó a caminar, siguiéndole el paso a la chica. "Las cerezas son deliciosas, siempre las como en almíbar para año nuevo." Era mucho mejor que la barra de chocolate que tenía guardada en la mochila.


















