Un inicio
Siempre he tenido la filosofía de que la vida es como un tren, la gente sube y baja en cada estación, cada andén es una etapa nueva y este es un largo camino hasta el final de las vías. Le agradezco a la prepa por darme la confianza de subir y caer, he aprendido que uno no debe plantearse expectativas de cómo quiere que sean las cosas, he aprendido el significado de las máscaras, sé que existen personas moldeables y adaptables, sin embargo, esas personas deben saber encontrarse, saber quiénes realmente son. A veces a esta edad debemos dejar de pensar cómo queremos que los demás nos persivan y enfocarnos en qué tipo de persona queremos ser, si queremos marcar algún cambio, cómo queremos mirar en 20 años atrás, pensar si las personas que somos ahora nos tendrán orgullosos. Debemos ser mejores por nosotros, no por los demás.
La preparatoria me ha dado la oportunidad de ganar y perder confianza, me ha dado oportunidad de perderme pero también de encontrarme, me ha dado oprtunidad de reír, llorar, amar y aborrecer. La preparatoria me ha demostrado mis aptitudes y mis no aptitudes. Me ha dado maestros de vida, personas que me han guiado, que me han enseñado, pero sobretodo, que han creído en mi cuando ni yo misma lo he hecho. Creo firmemente que las cosas deben ser como son ya que a futuro conseguiremos una enseñanza de aquello y nos dejaremos de tropezaar con la misma piedra hasta que aprendamos.
En esta etapa de mi vida he conocido personas maravillosas y otras no tanto, he descubierto que no tengo miedo a llegar al siguiente andén llamado universidad, no tengo miedo de dejar la prepa atrás porque a lo largo de esos 3 años me di cuenta que asi tenga problemas con mis amigos, solo aquellos amigos que lo valen regresarán, perdonarán. He descubierto que un amigo no es con el que te ríes, un amigo es aquel que aporta algo nuevo en tu vida, y que el secreto de saber quiénes son los verdaderos amigos solo el tiempo lo revelará. Las personas en nuetsra vida son temporales, lamentablemente, a veces tememos tanto a perderlas, al futuro que olvidamos disfrutar el presente, disfrutar a las personas en el ahora y tomar las mejores enseñanzas de ellas. No tengo miedo de irme porque sé que cada experiencia será unica, llevo esta experiencia en mi corazón, llevo las lecciones, llevo el amor, llevo conmigo todo lo que me sirve para crecer como persona mientras lo otro malo inservible lo deshecho, y lo malo que me sirve lo llevo conmigo. Creo desde el fondo de mi corazón que no se debe olvidar todo lo malo puesto que una persona jamás apreciará la calma y la luz si jamás ha vivido una tormenta. En poco tiempo daré vuelta a la hoja, haré un cambio de página para seguir escribiendo mi historia. Me voy completamente agradecida conmigo, con mis maestros, con mis experiencias, mis aprendizajes, me voy, y me voy eternamente agradecida con aquellos compañeros de prepa que jamás volveré a ver o frecuentar, me voy agradeciéndole a toda la generación 44 todo lo bueno y malo que he vivido, que han aportado y que me han enseñado; me voy sin saber quién se quedará en el vagón del tren cuando se terminen las vías. Me voy esperadno aprender lo mejor de esta etapa y me voy feliz de haber vivido, haber llorado y haber sonreído porque sé que eso me hace estar viva, ser humana.
Gracias por tanto, preparatoria, no me despido porque sé que tiempo después miraré atrás recordando lo vivido. Espero con todo mi corazón que aquel amor termine conmigo hasta el final de las vías, que aquella amistad inmadura se vaya de mi guía y que solo aquellas amistades sinceras sigan en mi vida.














