Se nos mezclĂł la vida como ibuprofeno con leche: raro, improvisado… pero necesario. Nos hicimos amigas en un momento donde todo dolĂa: el ánimo, la cabeza, la vida. Y sin embargo, nos quedamos. Caminamos con esa mochila. pesada, sin soltarla, sin soltarnos. Hoy estamos mejor. Más estables. Más en paz. Y lo más lindo es que seguimos eligiĂ©ndonos desde un lugar completamente distinto. Lo que antes pesaba, hoy florece. Lo transformamos en girasoles, en flores, en algo que ya no duele… que incluso da orgullo. Feliz cumpleaños amiga. Porque más allá de todo, para mĂ siempre vas a ser mi pequeña Lula, te amo.
Fer














