Comprendà que todo lo que se busca fuera es de lo que se carece dentro. Vamos buscando y pretendiendo reconocimiento, admiración, cariño, atención, aprobación, etc. Aunque sea de forma inconsciente, porque no sabemos o hemos olvidado que todo eso que buscamos fuera ya está en nosotros, disponible en nuestro interior, que eso que buscamos para nuestra "salvación" o bienestar es precisamente lo que nos está mostrando qué es lo que no somos capaces de ver y darnos a nosotros mismos; de darnos el valor, la confianza, la estima y el Amor que somos y merecemos.
Y es que, comprendÃ, que el afuera es un mero espejo que, si utilizamos de forma consciente y sabia, puede conducirnos a sentir la paz que tanto anhelamos, a soltar el pasado y celebrar el presente.
Hemos olvidado que el poder está en nosotros, que el verdadero camino es el Poder del Amor y no el Amor al Poder. Asà que basta de ceder nuestro poder a los demás, porque, cada vez que lo hacemos, nos estamos traicionando a nosotros mismos, a nuestro niño, a nuestra esencia divina. Y también olvidamos que cada vez que lo hacemos caemos en el rol de vÃctima porque las cosas no salen como queremos, cuando alguien no cumple con nuestras expectativas y deseos, la decepción, la queja, el resentimiento, el buscar al culpable fuera, todo eso no es más que ceguera, un autoengaño que nos aleja de nuestro propósito evolutivo: mirar hacia adentro y penetrar en nuestras más profundas heridas y carencias. Pero es que, hasta que no lo hagamos, esas carencias, máscaras y estrategias que un dÃa forjamos para protegernos serán las que gobernarán y dirigirán nuestra vida. Y lejos de vivir una vida auténtica y próspera estaremos contemplando un reality show continuo, mitigando un estado de vacÃo e insatisfacción perpetuos.
Y, comprendiendo todo esto, aprendà a cogerme de la mano, a mirarme a los ojos y decirme cosas bonitas, a darme el valor que merezco, aprendà a escuchar mi cuerpo y sus necesidades, a darme mis espacios de quietud y silencio, a escuchar más y hablar menos (por hablar), a pensar menos y sentir más, a salir de la confusión y la duda, a fundirme con todos los seres que me rodean sintiéndome una con el todo, a desarrollar mi compasión y confianza en la vida.
Aprendà a fluir y soltar el control, a amar sin condiciones y a no juzgar ( al menos intentarlo), a poner lÃmites, a sentirme abundante y plena, a expresar mi "verdad" con amor y respeto, a no ofrecer al mundo nada que conduzca a la separación...
Aprendà a estar más en mÃ, aprendà a abrazar mis luces y sombras, aprendà a encontrar mi PAZ.















