Está bien si hoy no te pudiste levantar de la cama. Está bien si hoy comiste poco, y también si comiste demasiado. Está bien si dormiste de más. Está bien si hoy usaste pijama todo el día. También está bien si no tuviste la mejor actitud. Está bien si hoy tuviste que llorar. Está bien si ayer también lo hiciste. Está bien no estar bien. Pero ojalá recuerdes que hoy es solo un día, y mañana ya es otra vida.
El otro.
















