Jeremías 3: 12-15
¿Has tenido sueños "raros" ultimamente?
¿Sueños que parecieran ser mas advertencias y profecías, que sueños típicos?
Yo los he tenido a lo largo de mi vida, aunque ninguno fue como los últimos dos el mes pasado.
Esos sueños se sintieron reales, estaba consciente en ellos, podia ver, moverme, percibir aromas y sensaciones en mi piel de forma clara. pero en ellos ocurrían sucesos impactantes en el espíritu.
Al despertar de estos sueños, los medite, los repase una y otra vez buscando entenderlos. llegue a la conclusión de que eran mensajes que debía transmitir de una forma u otra. pero me atemorice! guarde esos mensajes, olvidé esos sueños, y creí que no pasaría nada.
Estaba equivocado, mientras mas tiempo ignoraba esos sueños, mas fuerte era la sensación de fracaso y desobediencia.
Hablé con Dios, le pedí perdón por mi falta y no hallar el valor de transmitir esos mensajes. la sensación se fue.
Hoy volví a soñar, no... nada estridente ni sobrenatural, no hubo estallidos, bombas, persecuciones ni rapto. no hubo gritos, miedo ni sermones. nada que pudiera sugerir un mensaje de Dios, excepto un detalle que se repetía una y otra vez.
"Jeremías 3:15"
Lo veia escrito, lo veía en estampas, lo escuchaba en susurros, a veces alguien lo mencionaba en la platica. de alguna forma siempre estaba presente "Jeremías 3:15"
Me esforcé en despertar, anoté el versículo y volvi a dormir. pero seguía apareciendo ese versículo.
Hace mucho no estudio la biblia, y cuando lo hago casi siempre son los evangelios, romanos, hechos o incluso me aventuro a leer el apocalipsis.
No recordaba que Jeremías existía, y es de los libros que menos llego a visitar a la hora de estudiar.
asi que fui a buscar ese pasaje, recordé que alguien habia mencionado alguna vez que para entender un versiculo hacia falta leer tambien su contexto, sus versículos previos. asi que empecé a leer desde el 12, y esto fue lo que encontré:
12 Ve y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo.
13 Reconoce, pues, tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado, y fornicaste con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oíste mi voz, dice Jehová.
14 Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion;
15 y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.
Mi espíritu, me duele reconocer, no posee el don del entendimiento, pero lo obvio resalta en este mensaje: Arrepentimiento, obediencia y promesa.
Quien tiene oídos para oír, que oiga.











