Un aĂąo
Hace un aĂąo en mi universidad se dio un movimiento de denuncia a los agresores, consistĂa en poner el nombre de tu agresor y una breve descripciĂłn de su agresiĂłn en una hoja de papel que serĂa colgada en un tendedero.
Igual que muchas chicas lo hice, denunciĂŠ a mi agresor, denunciĂŠ a mi ex quien creĂa mi amigo, denunciĂŠ a un wey que abusĂł de que estaba drogada y peda, quien me metiĂł al baĂąo y comenzĂł a violentarme.
Hace un aĂąo lo puse en el tendedero de denuncias, poco despuĂŠs iniciĂŠ el proceso legal de la facultad, me enterĂŠ de que mintiĂł, de que hizo una red de apoyo con otros hombres para que lo ayudaran, mintieron en grupo, volvĂ a ir a dar mi versiĂłn, la verdad ya no supe nada mĂĄs despuĂŠs.
La verdad no quiero saber ya nada, me brindaron atenciĂłn psicolĂłgica y creo que me ayudĂł mucho, estoy escribiendo esto sin llorar, cuando hace un aĂąo lloraba mares, me daba ansiedad y no querĂa nada mas que desaparecer, estar con vida y con algo de estabilidad ahora es un triunfo para mi.
Hoy hablaba con Dani sobre el perdĂłn, sobre que el concepto cristiano es una mamada, el perdĂłn creo que va creo que mas bien dirigido a una misma, perdonarme por no evitarlo, perdonarme por no haberlo acusado inmediatamente, perdonarme por seguir confiando en el, he aceptado lo que pasĂł, puedo decir que fui violada sin llorar, no es algo que diga con orgullo, pero es algo que ahora puedo decir sin romperme.
No tengo nada que agradecerle, nada que decirle, no me importa ya, lo que hizo no me hizo mas fuerte, simplemente estoy demostrando lo fuerte que ya era y seguirĂŠ demostrĂĄndome lo fuerte que soy.
















