A veces quedarse duele más que irse. Yo me quedé, aunque ya no me querías. Lo supe en tu mirada, en cómo me hablabas, en ese silencio que ya no decía nada.
Yo fingiendo que todo estaba bien y tú ya no estabas aquí y aunque lo sentía, no quería aceptarlo. Me quedé cuando ya no me querías, cuando me abrazabas, pero no sentías yo aferrado a lo que ya se estaba cayendo y tú soltando, como si nada importara.
Me quedé, aunque ya lo sabía. Te hablaba de nosotros y tú evitabas el tema como si lo nuestro ya no valiera la pena. Y yo intentando no soltarte, aunque ya era tarde, aunque ya no eras tú. y, ahora entiendo que amar así no es amor.
Y me quedé, aunque ya no me querías, cuando tu mirada ya no me encontraba. Yo sosteniendo lo que se derrumbaba y tú en silencio dejándome ir.
Me quedé hasta perderme. Qué difícil es irse cuando uno ama de verdad, pero más duele quedarse donde ya no te buscan. Me quedé cuando ya no me querías. Y eso fue lo que terminó de romperme. No perderte, fue perderme intentando salvar lo que tú ya habías soltado y hoy me voy. Aunque sea tarde. Me quedé, pero tú ya te habías sido.
Gorickyme 2026










