🍎 :: Callados ★
Michael Jackson x Gerard Way
– RESUMEN :: Gerard tiene MUCHAS ganas, ha pasado demasiado tiempo y necesita a su novio Michael, pero este le dice que tienen que hacer silencio... Ambos saben que esto sería demasiado difícil, pero hacen una apuesta... ¿Quién podría aguantar más sin hacer algún ruido?
– ADVERTENCIAS :: Sub!Gerard (él recibe), Sub!Michel, ambos son sumisos, muy obsceno, sexo anal, sexo oral, desesperación, fetiche de ahorcar (leve), estiramiento con dedos, sexo duro.
「 M. Mature Era! x G. TBP Era! 」
Michael es EL MEJOR en la cama.
Tal vez dirás, "Ay Gerard no seas tan exagerado", NO, EN SERIO, es el mejor con el que Gee ha llegado a tener intimidad.
Como Michael es un hombre tan observador y que cuida todos los detalles que puede, sabe exactamente dónde tocarlo, como besarlo, como moverse y en qué angulo exacto hacerlo para tener al menor temblando y gritando su nombre debajo de él. Producto de muchas noches tanteando y preguntando... Es el más dulce.
¿El único problema? SE CANSA MUY RAPIDO.
Claro, tampoco puede pedirle tanto a un hombre de cuarenta y ocho años, que se la pasa la mayor parte del día bailando, ensayando y encima cuidando a sus hijos que lo vuelven cada vez más loco... Pero siempre se muere de la risa cuando en media follada encuentra a su novio jadeando demasiado fuerte y tomándose un momento para respirar.
Además de que le parecía lo más tierno que, en el momento después de correrse y hacerle todo el aftercare a Gee, caía como un tronco y dormía como un bebé apenas tocaba la almohada. Normalmente le era difícil dormir por el insomnio, así que eso era casi que un milagro.
Ahora, para evitar ese tipo de cosas, Michael ha estado intentando reprimir sus deseos carnales cada cierto tiempo y tener las energías necesarias para poder tener sus noches de pasión como se debe.
Gee lo entendía, y realmente podía vivir todo ese tiempo sin hacer nada si la recompensa siempre sería el mejor sexo de su vida.
Pero hoy, Gerard tenía muchas ganas, demasiadas. En serio, se sentía incómodo, sentía que no podía sentarse bien, su cuerpo le picaba y solo podía pensar en las manos de su novio tocándolo por todas partes, en sus labios suaves y rojizos besando su cuello, en sus dientes perfectos mordiendo su succionando su piel, en el miembro de Michael entrando y saliendo de su interior... Si, bueno, tenía demasiadas ganas.
Pero Gee sabía que no podía estar apresurando a Michael, podria ir a seducirle y todo, pero si le dice que no, es no. Además, podría usar esos consoladores que Mike le compró justamente por eso... BUENO, el punto es, que iba a tantear terreno antes de volverse la puta que Mike conoce muy bien.
🪽. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁
M
ichael estaba en la rama de uno de los árboles que tanto amaba trepar, simplemente mirando el paisaje de su rancho mientras tenía un pequeño cuadernillo descansando en sus muslos y un lápiz, en el que intentaba crear un ritmo, pero estaba algo perezoso para eso, por lo que solo hacia una clase de percusión simple con la punta del borrador golpeando la papel y con suaves sonidos con su boca.
- ¡Hey! ¡Mike!
De repente fue interrumpido, sabiendo de inmediato que ese tono y timbre de voz correspondía al de su pareja de cabellera blanca. Agachó la mirada, enfocando la vista al menor que estaba ahí parado, intentando cubrirse los ojos de la luz del sol con su antebrazo.
- ¡Oh! Hola Gee, ¿Pasa algo, cariño?
Preguntó intentando subir el volumen de su voz para que el menor pudiera escucharlo.
- Yo... Em... ¡Quería hablar contigo de algo amor!
Claro, tampoco es que Gerard pudiera decirle "oh ven mike te voy a exprimir el pe-" ¡NO! Él es una persona decente con su novio... Bueno a veces.
- ¡Claro mi amor! ¿Te gustaría subir? El día está hermoso
Dijo el mayor con una sonrisita decorando sus labios.
- Ay... Sabes que no sé trepar árboles...
Michael se rió aún más, con esa risita aguda y burlona suya.
- ¡Vamos amor! Ya lo has hecho muchas veces.
Gerard solo rodó los ojos, tenía un poco de pereza de hacerlo, y la verdad no se veía seduciendo al mayor mientras intentaba no caerse de una rama... Pero está bien, el haría cualquier cosa para ver a su novio contento.
Bueno... Si, se demoró mucho en subir y casi se cae como diez veces, pero lo logró después de mucho esfuerzo. Cayó rendido en una de las gruesas ramas, soltando un suspiro y apoyando su espalda contra el tronco.
- Aaww, lo hiciste perfecto mi amor.
Dijo el mayor con un tono dulce, dejando el cuadernillo de lado y acercándose para besar la mejilla de su pareja, subiendo una mano para revolcar el corto cabello blanco de su novio.
- No sé cómo haces para subir en menos de un minuto.
Dijo el menor sin aliento, y con una sonrisita en sus labios, acercando la cabeza hacia la palma del rizado, parecido a un gatito recibiendo afecto con gusto. El más pálido soltó otra risita.
- Bueno, ¿Que querías decirme, ángel?
El menor levantó la mirada confundido un momento... Cuando cayó en cuenta, cerró los ojos con fuerza y soltó un suspiro, ay joder, Michael era el único que lo hacia comportarse como un adolescente caliente, y al mismo tiempo el único que lo hacía olvidarse de eso por estar jugando como un niño junto a él.
- Yo... Em... ¿Quería preguntarte cómo estabas...?
Era malísimo improvisando con Mike, cuando quería verse seguro y al final parecía un tonto muy nervioso.
- Pues, bien mi amor, aquí sentado... Pero ambos sabemos que eso no es por lo que viniste realmente.
Le acarició la mejilla y se acercó para darle un besito en la frente, intentando darle la seguridad que sabía que Gee estaba necesitando.
- Es que... ¿No quisieras...?
Se mordió el labio, estaba a acostumbrado a rogarle a Michael, pero ahora quería hacerlo menos... Bocal.
Se inclinó y acercó su mano a su pecho, bajando suavemente, pasando por su torso y finalmente...
La mirada de Michael se tornó confundida por unos momentos, y luego abrió los ojos como platos.
- ¡¿Quieres hacerlo aquí?!
Dijo en un gritito bajo, frunciendo el ceño MUY preocupado, porque osea, normalmente no le niega este tipo de cosas a Gerard, él se ponía demasiado creativo a veces... ¿Pero en la rama de un árbol alto...?
- ¡¿Qué?! ¡No! Es solo... Te necesito Mike...
Michael se quedó pensando un momento, podrían ir a su habitación, ya había pasado el tiempo suficiente y además de que al ser domingo, estaba con energías al no tener que trabajar...
Pero...
- Gee... Bueno, sabes que no me gusta negarme pero... Los niños están adentro...
Gerard se detuvo un momento, procesando la respuesta e intentando pensar en alguna solución.
- Podríamos ser silenciosos.
En realidad, Gee no esperaba que Michael empezara a reírse ahí mismo.
- ¡¿Qué?! No es mala idea Mike!
Intentó seguir hablando mientras Michael estaba ahí, riéndose hasta el punto de tener que sostener su abdomen porque empezaba a doler.
- Bueno, sería buena idea si tú no fueras tan ruidoso.
Gerard no pudo evitar soltar un suspiro de indignación, no pudiendo creer lo que acababa de escuchar, rápidamente entrecerró los ojos y lo miró acusadoramente.
- ¡Ay deja de ser tan chismoso! Ni siquiera hago tanto ruido.
Rodó los ojos cruzándose de brazos,
- ¡Aahh sii Michaaeel más duroo! ¡Oohh que ricooo! Eres taaaaann graande~!!!
Michael imitó a Gee, tirando la cabeza hacia atrás y levantando el pecho, exagerando no solo la voz si no que también sus movimientos.
A Gerard se le paró el corazón por unos dos segundos, antes de abrir muchisimo los ojos, fruncir el ceño y lanzarse encima de Michael para cubrirle la boca.
- ¡ERES UN MALDITO, YO NO SUENO ASÍ!
Pero Michael estaba riéndose muchísimo, tenía que agarrarse el abdomen porque incluso le dolía de estarse carcajeando...
Gerard entrecerró los ojos, relajando la leve tensión en sus hombros y solo quitó la mano de la boca del contrario, al cual ahora se le podía escuchar con más claridad su risa escandalosa.
Gerard no se iba a quedar así, así que hizo su voz más grave y...
- Oohh siii, eres tan hermosooo hhhhnmmmm tan apretadooo Gee!!! Ooouuuhhhh!!
Michael empezó a reírse muchísimo más, lo habían imitado demasiadas veces en su vida, pero le encantaba cuando Gerard lo hacía.
- PFFF Y LUEGO YO SOY EL CHISMOSO ¿Desde cuándo digo apretado?
- ¡Desde que supuestamente yo digo que estás muy grande! Ni que estuviéramos en una porno.
Rodo los ojos, soltando otro resoplido.
- Pues tú si lo pareces.
- MICHAEL.
- Bueno bueno ya, ven aquí, lindo...
El mayor abrió sus brazos, levantando el torso para envolver al peliblanco en estos, pegándolo a su pecho. Sintió como el menor intentaba quitarse juguetonamente, pero al final caía rendido y se acurrucaba contra él con un suspiro.
- Igualmente, no durarias ni cinco minutos sin estar gritando Gee, si eres muy ruidoso a veces.
Gerard sabía que Mike seguía bromeando, él le había dicho muchísimas veces que le encantaban sus gemidos erraticos y desesperados, él sabía lo loco que podía llegar a ser en el sexo, y le encantaba.
- Ay aja, y tú no durarias ni cinco SEGUNDOS sin decir nada en medio, hablas mucho a veces.
Contraataco, porque era cierto, en medio de los gritos de Gee, siempre estaba el mayor hablandole, diciéndole lo hermoso que se veia, lo dulce que gemía, susurrándole que se calmará mientras sus embestidas iban directo a su próstata... Tal vez frente a los medios es muy tímido, ¿Pero en la cama con Gee...? Uff...
- Apuesto que podría durar más que tú, Way.
Mike agachó la mirada para ver al pálido aún recostado en su pecho, notó como levantaba la cabeza y le miraba con los ojos entrecerrados y lo desafiaba con la sola mirada.
- ¿Acaso me estás retando, Jackson?
La pequeña sonrisita engreída y burlona que apareció en su rostro fue el detonante para que Michael pensara que tal vez... No sería tan mala idea, así podría cambiar esa cara por las expresiones orgasmicas que tanto le gustaban.
- El que pierda, hace la cena mañana.
- Hecho.
🪽. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁
Se suponía que no era para tanto, Gerard ya había tenido sexo en publico en el pasado, lo que lo obligaba a tener que mantenerse callado y aguantar los gemidos. Sentía que era pan comido porque tenía experiencia... Jej... Claro.
En serio, tenía que dejar de subestimar a su novio...
Cuando llegaron a la habitación gigantesca del mayor, todo fue tan rápido que ni siquiera dimensionó cuando ya estaba contra la pared, sin pantalones y con su novio detrás de él.
Las reglas estaban claras, nada de gemidos ni palabras, no se podía meter el rostro entre las almohadas, morderse la mano o incluso dar algún beso demasiado largo solo para ahogar los sonidos. Al menos se podían jadeos y suspiros...
Ahora, Gerard sentía los dedos del mayor preparando su entrada, con la misma delicadeza de siempre, con los mismos besos suaves y tiernos de siempre, pero con un peliblanco intentando de todo para no soltar ningún gemido... En realidad, había algo excitante en intentar mantenerse callado. Antes de conocer a Michael solía hacerlo mucho en sus tiempos de universidad, donde si o si debía guardar silencio para no ser descubierto haciendo cosas indebidas en los cuartos de limpieza o los baños... Era sencillo, solo recibir y callar.
Pero también era su error creer que como lo pudo hacer antes, lo podía hacer ahora... No, en realidad, su error fue creer que podía lograrlo con MICHAEL JACKSON.
Era increíble como con solo la simple preparación de sus dedos ya estaba un poco tembloroso contra la pared, y claro, jadeando con la respiración agitada... Al parecer ya tendría que ir pensando que haría de cena mañana...
Mientras Gerard estaba usando toda su fuerza de voluntad para aguantar su voz, Michael tampoco es como que estuviera muy cómodo... Jamas en la vida había tenido que mantenerse callado en pleno acto sexual, y con el peliblanco estaba acostumbrado a que, cuando le tocaba ser el dominante, lo llenaba de elogios cada segundo que pudiera. Ahora, el tener que perderse de los bonitos sonidos del menor y más encima, no poder decirle lo bonito que se ve y felicitarlo por lo bien que toma sus dedos, era realmente algo extraño...
Pero... No todo era malo, podía ver a su novio tembloroso y desesperado, al parecer más sensible al tener que vulnerar su volumen.
Michael curvó los dedos hacia arriba, presionando las yemas de sus dedos en ese punto que sabía que el pelinegro tanto amaba.
Gerard no podía creerlo, no pensó que fuera tan... DIFÍCIL. Tuvo que cubrirse la boca con la mano para reprimir cualquier sonido al sentir su próstata siendo estimulada. La mano de Mike subió y rápidamente agarró la muñeca del menor, torciendole el brazo de modo que ahora estuviera contra su espalda baja.
Gerard estaba vergonzosamente cerca, y Mike lo notó enseguida, el modo en como sus músculos se contraían y sus caderas se movían... Sacó los dedos de su interior, notando como Gee seguía temblando y además, como volteaba la cabeza para mirarlo por encima del hombro con ojitos lastimeros de gatito triste.
Le era extraño no decir nada, lo normal siempre era decirle que tuviera paciencia, pero en lugar de eso, le dió un dulce besito en la sien, mirándolo con esos ojitos amorosos que intentaban darle la seguridad y tranquilidad a su novio. Lo cual funcionó, porque el menor se acurrucó, dándose la vuelta para envolver los brazos alrededor del cuello del mayor, sonriéndole con picardía.
Gerard jaló al mayor del cuello hasta llevarlo a la cama, tumbandolo y haciendo que se sentara en el borde de esta, sentandose a horcajadas en sus muslos. De inmediato, el mayor subió sus manos para agarrar su cintura regordeta, acercandose para besar los labios carnosos del menor.
Gerard empezó a mover sus caderas desnudas contra los pantalones oscuros de tela fina, robándole un jadeo suave al mayor cuando sintió la entrada preparada y lista del pelinegro rozando su zona íntima.
No perdió más tiempo, y empezó a desabrochar los botones junto a la bragueta, notando como rápidamente el miembro ya duro y palpitante de Michael, salió disparado presionando contra su abdomen. Gerard levantó la cabeza y dirigió su mirada a los ojos de Michael, levantó una de sus cejas... Así que sin boxer, ¿Eh?
Michael solo sonrió y alzó los hombros, como si pudiera leerle la mente a su novio, quien rodó los ojos y se lanzó para volver a besar sus labios delgados del mayor. Cayeron a la cama, con ahora un Mike acostado contra las almohadas y un Gee con una extraña y renovada actitud dominante, provocando su miembro al frotar su entrada contra su glande, ya húmedo por el líquido preseminal.
Las manos grandes y pálidas del mayor viajaron hasta las caderas del peliblanco, mientras se mordía el labio y soltaba suaves suspiros moviendo sus caderas, para al menos, meter un poquito... ¡Un poquito, solo la punta!
Una mano palida lo detuvo, junto a una sonrisa burlona, sabía que no podía hacer que Mike empezara a rogarle, por más que le hubiese encantado, pero había algo mejor...
Gerard escupió en su mano, envolvió el miembro del mayor con sus dedos húmedos, empezando a bombear suavemente un par de veces solo para mojar un poco más el falo, logrando arrancarle jadeos y suspiros al mayor, como igualmente, intentaba mantenerse callado, esto era más divertido... Michael podrá decir lo que quiera de los sonidos erráticos y desesperados de él, pero nunca se van a comparar con los gemidos de estrella porno que el mayor emitía cuando Gee es el que tomaba el control... Verlo incluso enterrando sus cortas uñas en sus caderas regordetas, mordiendo su labio con fuerza y desesperado por no soltar ningún sonido... Era hermoso y perfecto.
Se preparó mentalmente un segundo, antes de que, de una sola embestida, metiera todo el miembro grueso del mayor en su interior apretado y cálido. Cerró los ojos y se mordió el labio, respirando por la nariz para evitar que algún gemido se escapara, por más que él estiramiento y la plenitud le hicieran tener todas las ganas de gritar el nombre de su novio.
Michael, por otro lado, no se esperaba para nada ese movimiento, lo que casi lo hace gemir... Casi, alcanzó a cubrirse la boca con su mano ahogando así, cualquier sonido, además, de hacer que el ceño de Gerard se frunciera.
Gee, como lo hizo el mayor, agarró la muñeca de Michael y la apartó de su boca, revelando la sonrisa burlona que decoraba los labios delgados del más pálido, Gee entrecerró los ojos, y subió una de sus manos hasta envolver el cuello delgado del mayor, haciendo que rápidamente este borrará su sonrisa y sus cejas se arquearan, cerrando los ojos e intentando calmarse.
Ahora le tocaba a Gee sonreír burlón, empezando a moverse con agresividad y mucha rapidez, brincando sobre el miembro de Michael como si estuviera domando a un caballo rebelde.
Mike puso los ojos en blanco, mientras su boca formaba una perfecta O, de donde solo salían sonidos sordos. La mano de Gerard sobre su cuello hacia una presión suave, no tanto para lastimarlo, pero si lo suficiente para dejarle en claro su lugar, allí debajo de él mientras su miembro seguía siendo succionado por el interior apretado del menor.
Gee era buenísimo dando sentones, podían dejar a cualquier hombre como un loco, y por supuesto que Mike no era la excepción. No solo era el hecho de que sus caderas se movían como si estuviera en un baile de Shakira, ni como su interior lo recibía tan perfectamente, ni como su rostro se deformaba en el placer, ni como sus bonitos pezones se veían erectos contra la camiseta negra que tenía puesta, ni como su piel estaba brillante por el sudor, ni como su cabello corto y blanco de veía mojado, ni como sus mejillas pálidas ahora estaban rojitas... Ni como sus ojos parecían desenfocados pero lo miraba fijamente mientras apretaba cada vez más su cuello... No, todo eso no era lo mejor, era que es la vista más preciosa que podría tener en su vida...
- E-Eres tan hermoso, mi ángel~...
No pudo soportarlo, no podía mantenerse callado, no podía seguir aguantando las ganas de agradecer al mundo y a la vida por ser tan afortunado de tener aquella vista...
Ante las palabras, los ojos de Gerard se abrieron de repente, quedándose quieto un momento. Quería burlarse, quería restregarle en la cara que había perdido y que era él quien no aguantaba... Pero no podía, su mente estaba demasiado ida en el miembro palpitante que estaba dentro de él.
- Acaso te dije que pararas, ¿Cariño?
El cerebro de Gee hizo corto circuito, y fue cuando sintió que Michael lo agarraba de la cintura y cambiaba sus posiciones, dejando al menor ahora con la espalda contra el colchón y la cabeza sobre las almohadas, agarrando las manos de Gerard para entrelazar sus dedos y acorralarlo.
Gee envolvió sus piernas alrededor de la cintura delgada del mayor, sintiendo como este empezaba a embestir el interior su con rapidez y fuerza, con cada empujón que daba, yendo más profundo...
- ¡A-AGHH~! M-Michael~!! Si así!!
Ahora, al ser el mayor el perdedor, Gee sé sentía completamente libre de hacer todo el ruido que llevaba aguantando, más ahora que Michael le dio ese arranque de dominancia... Bueno, tampoco es como que se quejara.
- Tan lindo... Tan hermoso, tan precioso... Mi ángel... Te amo tanto, te amo demasiado eres tan~... M-Mgh~... Tan perfecto para mí~...
Michael había empezado a divagar, diciendo cada palabra con cada embestida, bajando la mirada para ver cómo su pene desaparecía en el anillo de músculo de su novio, y como este, ya estaba gimiendo y gritando. Si, eso era lo que faltaba... Esa preciosa voz.
- ¡M-MGHH! OH MIKE~ SI JUSTO AHI! A-AGHM~
Gerard apretaba con muchísima fuerza los dedos delgados del mayor, su cuerpo rebotaba de arriba hacia abajo, su propio miembro olvidado balanceándose contra su abdomen, chorreando líquido preseminal y sintiendo que ya estaba tan cerca...
- M-MIKE~... V-VOY A... OH! ESTOY TAN~...
El mayor en lugar de detenerse, siguió, abusando la prostata del menor y golpeándola como si quisiera romperlo, agachándose para besar los labios carnosos y ya rojos por las mordeduras.
Gerard no pudo soportarlo más, y terminó corriendose encima, manchando su camiseta negra con esas lineas blancas y pegajosas... Arqueo la espalda y tembló unos segundos, asimilando el abrumador orgasmo y finalmente, caer rendido en la cama.
El más pálido detuvo sus embestidas, también cayendo rendido sobre el cuerpo regordete del menor, a pesar de que seguía dolorosamente duro.
- D-Dame un... Uff... Un segundo... Por favor...
Gerard sonrió perezosamente, siempre le parecía muy tierno que Mike aunque estuviera cansado, siempre priorizaba su orgasmo... Así que Gee le devolvería el favor.
Esperó un segundo, acariciando la mejilla del mayor mientras se calmaba poco a poco, dándole suaves besos en toda la carita.
- L-Lo siento...
Dijo ya un poco mejor, mirándolo con esos grandes ojos cansados pero aún lleno de deseo.
- Pues si te estás disculpando por darme un orgasmo increíble, entonces estás disculpado~
Michael rodó los ojos y sonrió, y antes de que pudiera decir algo, los labios de Gerard lo callaron, metiéndolos en un beso apasionado, donde el dominante era el menor y jugueteaba con la lengua húmeda del más pálido.
- Ahora, déjame encargarme de esto, mi querido perdedor~
La mente de Michael seguía algo perdida por el beso, el placer, y de paso el cansancio, así que, sin ni siquiera darse cuenta del apodo, solo asintió y se dejó manejar por el peliblanco.
Michael estaba arrodillado en la cama, mientras el menor estaba en cuatro, dando suaves besos y lamidas al falo de su miembro, al son que movía sus caderas suavemente para darle una mejor vista al más pálido.
Finalmente, envolvió los labios alrededor de la gruesa circunferencia del mayor, logrando robarle un profundo suspiro, empezó chupando suavemente el glande, envolviéndolo con su lengua con movimientos circulares, incluso pasando varias veces la punta por su uretra... Ya podía sentir a Michael temblando, aún demasiado sensible y a punto de correrse.
- M-Mgh... Que lindo eres...
En un movimiento suave, metió todo el miembro de Michael en su boca, tocando fondo cuando la punta de su nariz estuvo presionada contra el vello pubico, lo cual, fue la gota que rebasó el vaso y causante para que el orgasmo del mayor por fin llegará, llenando la boca del menor, y con el pálido acariciando sus cortos cabellos blancos con toda la delicadeza.
Gerard tragó, y finalmente sacó el miembro de Mike de su boca, notando como unas pequeñas gotas de semen de escapaban por las comisuras de sus labios.
El mayor puso su mano debajo del mentón de Gee para levantarle la cara, y limpiando con su pulgar aquellas pequeñas gotas, dirigiendo su dedo al labio inferior del ojigris, quien aceptó contento y envolviendolo con sus labios, chupando el semen.
- Dios mio... Vas a matarme Gee~...
Gerard sonrió, sacandolo de su boca y arrodillándose para quedar al mismo nivel del otro, besándole los labios, haciéndole probar su propia esencia, como siempre acostumbraba a hacer después de darle alguna mamada.
- Espero que la cena mañana sea magnífica.
Dijo el menor burlonamente, notando como la carita totalmente relajada y aperezada del pálido, cambiaba a una de derrota juguetona.
- Si aja... Lo que digas, tramposo.
Gerard se empezó a reírse, amaba que incluso cuando su novio estaba seco, sudado y cansado, no dejaba de ser tan bromista y juguetón.
- ¿DISCULPA? ¡Yo no soy ningún tramposo! No es mi culpa que sea mejor que tú en resistencia
Dijo burlón, acostándose en la cama, quitándose la camiseta negra ya sucia y manchada para tirarla a cualquier lado de la habitación.
- Bueno... Eso no te lo niego cariño, me gustaría volver a ser joven y tener tu misma energía~...
Dijo sonriendo, acostándose a su lado y enterrando su rostro en el pecho blanco de su novio, quién soltó una risita suave, pasando su mano por el cabello de Mike (con muchísimo cuidado) y cerró los ojos, ya exhausto.
- Bueno, la verdad aguantas mucho para estar tan viejito~
- ¡Hey! Ni siquiera estoy tan viejo...
Gee sonrió, sé estiró para agarrar la cobija y cubrirlos a ambos, además de apagar la lámpara, siendo ahora que lo único que los iluminaba era la luz de la luna que entraba por la ventana.
- Mañana quiero spaghettis.
El mayor solo soltó un suspiro, pero sin quitar la sonrisa de su rostro, acurrucandose aún más contra el pecho del peliblanco, quedándose dormido a los segundos... Como siempre. Gee rió y cerró los ojos también.
- Buenas noches, ángel.
¡Espero les haya gustado! Escribo lo más rápido que puedo, lo juro jeje <3
❛❛ One shots del Rey del pop con el rey de los emos. ❜❜ 「 Michael Jackson x Gerard Way 」 。 ˚ ︶︶︶︶ 🍎 ︶︶︶︶ ₊
[ 14 • 08 • 2026 ]
「 4094 Palabras 」






