Me eh alejado del mundo, me desconecté de mis redes sociales aunque aún aparezca en línea, muchos creerán que fue por la pandemia, lo raro es que la pandemia sirvió para darme cuenta de que nunca estuve conectada con nadie.
Mis mejores amigas se fueron en el momento que más las necesitaba, cuando más rota estaba y no las culpo son personas y no merecían cargar con mis problemas, pero dolió.
Mi mejor amigo en el momento que lo deje de buscar se olvidó de mi.
Yo no sabía quién era, era mi cuerpo pero no lo reconocía me avergonzaba de el, mi alma estaba rota, aunque mi corazón a un latiera.
Mi familia no tenía la menor idea de quién era yo, ni yo de quién eran ellos.
Pero todo cambio cuando conocí mi lugar seguro, quién nunca me falla aunque yo le falle millones de veces, el me ama todos los días, el es Jesús.
Lo convertí en mi todo y ahora no necesito a nadie más , aún no tengo amigas, ni amigos pero por fin conozco a mi familia todo lo que estaba roto el lo arreglo, aún falta mucho pero se que estaré bien mientras esté con el.