clsie:
âPuede ser.â Se limita a responder, permitiĂ©ndose recostar su cabeza en el hombro impropio, buscando relajarse en las caricias que le son brindadas. No lo confesarĂĄ pero realmente espera que todo sea un susto, una falsa alarma y no un golpe de realidad que ponga su vida cuesta arriba. Si bien es consciente de que monetariamente hablando no tendrĂa complicaciones -gracias a su padre y en parte a los ahorros que la mexicana se habĂa preocupado de guardar en distintas cuentas- ÂżquĂ© pasarĂa con sus planes de vida si terminaba teniendo un bebĂ©? No es que no quisiera una familia propia pero la imaginaba en un escenario completamente diferente, no en el actual donde ni siquiera mantenĂa una relaciĂłn con el moreno; apenas tenĂa diecinueve años y literalmente comenzaba a vivir su vida. âTengo mucho miedo, Falcon.â La confesiĂłn abandona sus labios, le encantarĂa fingir que estĂĄ bien, que puede mantenerse al margen con la situaciĂłn pero no es asĂ. âÂżQuĂ© sucederĂĄ si es positivo? T-tĂșâŠâ titubea. âÂżQuieres tener un bebĂ© conmigo?â Y no es que dude del moreno, pues le conoce mĂĄs que nadie -o eso quiere creer- y sabe que Falcon Moore es de las pocas personas que siempre se mantiene firme al lado de sus seres queridos; sin embargo, son sus miedos los que hablan por ella. âÂżTe quedarĂas conmigo?â
Las palabras de su ex novia calan profundamente dentro suyo, pero no se deja llevar por el miedo que estas portaban. Al ser mayor que la fĂ©mina por algunos años, siempre habĂa tenido que adoptar una postura algo mĂĄs madura en comparaciĂłn a la morena. Claro que tenĂa miedo, pero tambiĂ©n sabĂa que si se quedaban juntos todo iba a estar bien âSiempre ha sido uno de mis sueños, Elsieâ admite, una sonrisa tranquilizante apareciendo en sus facciones. No podĂa ignorar todas las veces que se habĂa imaginado cumpliendo los antojos de embarazo de la menor, la idea de cargar a un pequeño bebĂ© que ellos habĂan creado, la posibilidad de que las primeras palabras de ese bebĂ© fueran âpapĂĄâ. Ante la Ășltima pregunta, acunĂł el rostro contrario entre sus manos para depositar un beso en los labios de la chica âClaro que me quedarĂ© contigoâ le asegurĂł en un susurrĂł, sintiendo su corazĂłn acelerarse ante la idea de que en unos minutos, probablemente, su vida cambiarĂa para siempre.













