Géminis es el signo de los gemelos y, como tal, su carácter es doble, bastante complejo y contradictorio. Por un lado es versátil, pero por el otro puede ser insincero. Suelen tener elegancia y caer en los errores de los jóvenes. Tienen la felicidad, el egocentrismo, la imaginación y la inquietud de los niños. Los Géminis empiezan nuevas actividades y retos con entusiasmo, pero muchas veces les falta la constancia para realizarlos. Consideran que la vida es como un juego y buscan la diversión y nuevas situaciones. Un Géminis suele ser cortés, cariñoso, amable y generoso. A veces utilizan sus atributos para conseguir sus propios objetivos y son capaces de recurrir a la mentira sin perder su encanto con tal de obtener lo que quieren. Se desaniman con facilidad (como los niños) cuando no consiguen lo que quieren, y les gusta recibir atención, regalos y halagos. Los Géminis tienen que esforzarse para no desanimarse cuando las cosas se ponen difíciles. La inteligencia y capacidad mental de los Géminis hacen que les encantan retos cerebrales y nuevos conocimientos. Y los mejores retos están en la oscuridad.
Son soñadores por naturaleza. El asunto está en que cambian de sueños tanto como de ropa interior.
Cuando leen, realmente se sienten dentro de la historia.
Cuando se ponen inquietos y curiosos (o sea, siempre), descubren tesoros que nadie más podría.
Las mujeres Géminis son de las más deseadas del Zodíaco.
Tienen ingenio,versatilidad, sentido del humor e imaginación.
La clave para conquistar a Géminis está en ser divertido.
Suelen cambiar muy rápido de opinión y no es cuestión de inseguridad, es simplemente que se aburren fácilmente.
Siempre estarán dispuestos al sexo y a experimentar cosas en la cama… en la cocina, en el baño, en el parque… etc, etc, etc.
Hablan y hablan por horas pero en realidad solo buscan alguien que los entienda, les den respuestas y seguridad.
Si los ves quietos, solo están planeando algo en sus cabezas.
La forma en la que buscan ganarle a los demás es través de sus palabras. Hablan tanto que desarrollan la capacidad de unir su lengua con su cerebro y un pequeño toque de dulzura.
Dentro, llevan a un escritor con talento.
No tienen fama en la cama pero deberían tenerla. Ellos saben cosas.
Ellos llaman la atención por su apariencia y su gran bocota parlanchina, su carisma y su energía.
Son pequeños Hulks en la vida real. Se enojan rápidamente pero suele pasarseles a los minutos.
Ellos disfrutan de la vida.
No es bueno enamorarse de un Géminis hasta que no demuestre un verdadero interés. ¿Por? Por que hay mucho riesgo de acabar con el corazón partido.
Son adolescentes eternos.
Ellos saben llegar a donde quieren, son inteligentes y brillantes.
Simplemente son inolvidables.
Ellos son especialistas en debatir y refutar argumentos.
¿Quieres llegar a su cama? Sé interesante.
Ellos son expresivos, curiosos, versátiles, ingeniosos, y buenos comunicadores.
Demuestran tanta seguridad que convencen fácilmente a otras personas de lo que dicen.
Generalmente son muy productivos con sus ideas, excepto cuando le dan vueltas y vueltas a alguna.
Ellos no hacen nada por obligación, lo hacen porque quieren.
Son inteligentes, descarados, sarcásticos y siempre tienen que tener la última palabra.
Sus enfados nunca duran más de una semana. Ellos perdonan rápido y cuando se contentan, están más felices que antes de enojarse.
Difícilmente los vas a encontrar solos en alguna fiesta. Ellos socializan rápido.
Pocas personas se pueden resistir a sus encantos.
Deben tener el corazón roto para llegar a ser egoístas y fríos.
¿Cómo te sientes?… Pregúntales y prepárate para un largo monólogo.
Tienen la habilidad de hacer varias cosas a la vez.
Aunque no suelen acabarlas todas.
Pueden caerse, pero saben levantarse y lo hacen tan rápido como para que no muchos se den cuenta.
Perdonan rápido pero no perdonan cualquier cosa.
Pueden llevarte a la cama con unas cuantas palabras.
Importante para comprender a Géminis: nació con esa compleja personalidad. Es así de siempre.
Hay que ser rápidos con ellos.
Si se enamoran de verdad, ellos maduran.
Por amor, pueden cambiar cosas de ellos mismos.
Ellos no ven el problema en ser tan cambiantes.
Siempre tienen respuestas para todo.
Les cuesta trabaja distinguir entre amor y una aventura.
Se implican fácilmente en relaciones sin importar cuánto duren.
No se callan cuando saben que no deben de hacerlo.