Antes de salir de casa, como de costumbre, se miraba en el espejo y no era sorpresa encontrar su propia ausencia. Grande era el hastÃo que se reflejaba en la placa de cristal, grande era la incógnita en su mente. ¿Cuándo se prepararÃa para, al ver su reflejo, sentir complacencia? O ¿siquiera sentir compasión?
-Â Sun










