-Tengo miedo. Estoy olvidando muchas cosas. A veces, siento como si una especie de parásito estuviera en mi cerebro y se estuviera comiendo todo... No recuerdo mucho tu cara... no recuerdo mucho tus ojos, ni la sensación de tus manos, ni lo que vi cuando...
-Pero sabes que esta ahĂ no?
-SĂ...
-Entonces no me has olvidado... ni has olvidado. No tengas miedo por que estarĂ© aquĂ para recordarte, para hacerte recordarme... te acuerdas de esto? De ti y de mi pretendiendo no querernos de esta forma? Como si fuera un sueño, una ilusiĂłn, un cuento... como los que te gusta contar a media noche. Mis ojos destellan como los tuyos cuando me ves y al igual que tĂş, pienso y re-pienso en lo que voy a decirte para sonar “genial”... en que ademan hacer para que sonrĂas y seas mi cĂłmplice... ÂżEs esto amor, amor? Siempre lo preguntas en tus adentros como yo tambiĂ©n lo pregunto y lo reniego. ÂżTienes miedo?
-...
-Siente... Mi corazĂłn es tan cálido como nuestros recuerdos y late fuerte, constante y aprisa cuando tĂş estás cerca de Ă©l... Y estamos siempre ahĂ, en lo alto de esa torre, mientras la lluvia cae dulcemente y mis manos son más frĂas que el hielo mientras tĂş intentas calentarlas con las tuyas... y te das cuenta, de pronto, de que mi nariz es aĂşn más frĂa, y el viento sopla y arremolina mi cabello junto con tus dedos... mis labios son suaves y tu rostro y el mio se hacen una fotografĂa en barrido y la escena sabe a cafĂ©, tabaco y a caramelo de cereza... ÂżCuanto tiempo estuvimos ahĂ de esta forma?... ÂżY si seguimos asĂ? ÂżY si nos quedamos ahĂ y todo esto ha sido un sueño?...
-Tus ojos... Tus labios... Tus manos....













