kalbry:
“Siempre soy así” vocablos que encierran titnes burlescos, a la par que una pequeña sonrisa aparece en sus labios. Aún no puede evitar pensar en todo lo que sucede en Illéa en esos momentos; nunca habría esperado tal bienvenida al regresar de un viaje. Esta vez adopta una pose más informal, desenfadada. Esperaba que su hermana fuera alguna seleccionada perdida o empleado, pero alivio le recorre al ver que se equivocaba. “¿No tendrías que agradecérmelo? Ayudar es la primera prioridad, supongo, después de lo ocurrido…” referencia a los hechos que no hay necesidad de mencionar para que sean obvios. “Estoy seguro de que mi General no tendría interés en lo que hago”
---Quizá con otras personas...--- responde después de que un bufido incrédulo sale de sus labios, una exageración que llega en compañía de una supuesta (y falsa) ofensa. ¿Qué puede decir? Disfruta de molestar un poco a su hermano mayor, convertirse en la pobre hermana víctima de desamor por parte de su ocupado hermano. Con la espalda por completo recargada contra el pilar, termina jugando con su cabello, desenredando pequeños mechones con aire ausente, mientras mira al mayor. ---¿Yo? No sé cuáles sean sus órdenes ahora, guardia Emerson-Carbry...--- se encoge de hombros, acomodando su pelo de un lado, antes de cruzar los brazos sobre su pecho, y mirar a ambos lados, asegurando la soledad, antes de volver su atención al rubio. ---Escuché que deberías tener cuidado, de todas formas. Están especialmente paranoicos ahora, y con razón... No estoy segura de que sepan diferenciar ahora entre norte y sur,--- su voz desciende ligeramente, mientras sus cejas se arquean ligeramente, entendimiento buscando llegar a Kalon. ---¿Qué tal lo llevas? Alguien me dijo que los estaban explotando un poco...---











