Te quiero tanto,
Tanto que no puedo dar escala terrenal al color de tus ojos,
Tanto que si pudiera convertir las estrellas en mi morada, haría constelaciones para que vivieras en ellas
Tanto que si la luna me prestara sus ojos para examinar el verso de tu piel cada noche, de lunes a domingo, con esos rayos de claro
Ella se llenaría de celos, junto al firmamento brillante, por el bendito astro que eres, sonriendo con naturalidad, inspirando al más vago poeta los versos más cálidos con solo observarte;
Te quiero tanto,
Tanto,
Que mi vida ya no sería mi vida, si no estás incluida en ella.
Angel Garibay.















