Escribir: más que obsesión
Me preguntaron hace unos días —quizá tres o cuatro—, por qué continuaba trabajando en una novela en circunstancias tan difíciles. El interrogador lo hizo de bona fide. Como un animalista pregunta por qué sigue explotando al viejo caballo que arrastra un pesado carromato destartalado. Largos y extenuantes apagones que ya no son cortes eléctricos, falta de básicos, transporte público, medicamentos…
View On WordPress















