Carta Abierta a Sergio Massa.
Relanzado pre-candidato presidencial Sergio Massa:
Soy un modesto anarquista de libre mercado llamado Elio Osés. No soy quien para darle consejos a nadie y mucho menos a usted a quien considero el argentino más aconsejado de estos tiempos.
El viernes pasado pidió que los jóvenes lo abracemos, ya que somos protagonistas de la Argentina que viene. No lo abrazare, pero eso que ha dicho me da coraje para expresarle mi humilde disidencia con su decisión de presentarse nuevamente a elecciones democráticas. Sabrá usted disculpar semejante atrevimiento. Pero aquà abajo, donde los flashes fotográficos no llegan y con los pies sobre la tierra, le cuento que una gran porción de los argentinos está molesta, disgustada, desilusionada y/o asqueada (por no usar improperios más barriales) con lo que usted representa.
Insisto, usted tiene todo el derecho a hacer lo que considere correcto, dialogar con quien le plazca y pedirle dinero a quien quiera. Otra vez, yo no soy nadie más que un simple anarcocapitalista que cree en el individuo y no en el Estado.
Le pido mil disculpas por mi atrevimiento. Le juro que lo hago con la mejor de las intenciones. Pero mi obligaciĂłn moral es la de advertir a mis pares acerca de la estafa electoral y el peligro para la libertad que significan su candidatura presidencial.
He dejado de creer en el sistema democrático y recientemente tomado la firme decisión de también dejar de participar del mismo. Las razones son múltiples pero la esencia es la misma que me lleva a escribirle.
Usted está prometiendo a los ciudadanos de este pais que no cumplira con su actual mandato popular, al igual que lo viene haciendo desde hace una década en cada rol público para el que fue designado. Y eso en el fondo no es algo que me preocupe o desvele, ya que un ladrón u otro al fin de cuentas me dan lo mismo. Y ojo, no le quisiera faltar el respeto, pero entenderá que a mis ojos el Estado es una organización delictiva y criminal legalizada. Lo que sà me preocupa es el peligro que representa y del que hablaré en unos párrafos más adelante.
Como la memoria en este paĂs no es un recurso abundante, voy a recapitular brevemente su acelerada carrera polĂtica:
En 2005 la gente lo votĂł como Diputado Nacional y usted no cumplio con ese mandato, volviendo a su despacho en la ANSES pasĂł a ser lo que más tarde el vox populi denominarĂa “candidato testimonial”. En 2007 los vecinos del Municipio de Tigre lo designaron como su Intendente y no pudo sostener ni siquiera un año el cargo, año que sĂ llegĂł a durar su paso por la administraciĂłn “K” de la Mafia Estatal. Recuerde, para mi el Estado es una organizaciĂłn delictiva y criminal como cualquier otra mafia. En tĂ©rminos de diputaciĂłn nuevamente, usted está asegurando a viva voz que no terminará su mandato popular iniciado en 2013 y que deberĂa finalizar en 2017, ya que (solamente segĂşn usted mismo) va a ser el prĂłximo presidente de los argentinos.
Con estos antecedentes, junto a su legajo menemista y duhaldista, y un album de figuritas “K” completo entre sus fotos personales, que explican entre otras cosas su esfuerzo en convocar a su frente solo “...a todos aquellos que no quieran discutir más el pasado...” citando sus propias palabras, es que me permito pensar que usted no terminará una eventual presidencia. El peligro que esto conlleva es inmenso y me preocupa mucho, me aterra y no me deja dormir, de solo pensar en un escenario en el que usted ascienda un escalĂłn de poder más, el vacĂo que provocarĂa podrĂa llegar a ser ocupado por la figura de una eventual Senadora Cristina Elisabet Fernández Wilhelm viuda de Kirchner. Y esto estimado Sr. Diputado Sergio Massa, serĂa inadmisible, a la vez que intolerable aun para quienes ya estamos con un pie fuera del sistema.
Es cierto, es tan solo una en un infinito de posibilidades, pero con semejantes antecedentes nada ni nadie puede asegurar que usted cumplira con lo que las urnas le dicten, como usted dijo en otras palabras “voluntad de la gente”, en contraposición con lo que viene haciendo al escalar y escalar poder. Sinceramente ¿cómo pretende que la gente le crea?
Otra posibilidad es que estas molestias, malestares, desilusiones y asco del que le hablaba de parte de la gente, una vez traducida en votos haga que usted venda su caudal de voluntades en el mercado electoral al mejor postor, sea este, y citandolo nuevamente, el “...lorito que repite y repite lo que le dicen desde la Rosada” en una absoluta alusiĂłn al incapacitado de Daniel Scioli o el candidato del “...ajuste, ...helicĂłptero, ...fracasos, ...amontonamiento de dirigentes...”, ya que decirle “liberal” o “menemista” a Mauricio Macri irĂa contra el pasado que usted desconoce de sĂ mismo Sr. Massa.
DĂ©jeme decirle con todo el respeto que pueda tenerle a alguien que no conozco personalmente y que le arrebatĂł el futuro a gran parte de mi familia, amigos y allegados al robarle los fondos que voluntariamente le cedieron a empresas privadas y llevarlos al aguantadero de la Mafia Estatal (recuerde, para mi son todos una manga de ladrones), sin contemplar sus voluntades, contratos privados ni nada. DĂ©jeme decĂrselo con toda sinceridad: usted además de un ladrĂłn es un enfermo del poder.
Y de ladrones y de enfermos del poder que arrebatan nuestras libertades individuales estamos hartos. Se lo digo porque usted no estuvo en ninguna de las marchas de ciudadanos libres, las que fueron el verdadero freno tanto a la reforma constitucional con la que el kirchnerismo soñaba, como a las reformas de la justicia. Usted no estuvo ni el 13 de septiembre, ni el 8 de noviembre, ni el 18 ni el 24 de abril en las calles y tal vez por eso no lo entienda. Por ello me permito explicarlo respetuosamente: es la libertad, estúpido.
Pero si como imagino, entiende de elecciones, aunque no las respete imagino que las entenderá, es que le pido humildemente que tome como parámetro los resultados de las urnas ya obtenidos y los que estén por obtenerse de aquà a las P.A.S.O. del 9 de agosto próximo, y que en base a esos resultados tome mi consejo. El que una vez más insisto se hace desde la más sincera y honestas de las intenciones:
Bájese.
Bájese de ese tren al que lo subieron los encuestadores y los medios. Bájese y cumpla su mandato. Bájese y demuestrele a la gente que su voluntad y la palabra de usted valen algo. Bájese y demuestre que su filosofĂa de tener polĂticas de estado de 20 años no es una berretada de discurso de cancha pisoteada por un intento de carrera meteĂłrica hacia el sillĂłn de Rivadavia. Bájese y demuestreme que yo estoy equivocado y que el sistema democrático es el mejor que la sociedad del siglo XXI puede tener y que el anarcocapitalismo es una utopĂa que hay que dejar en los libros.
Bájese y demuestre que el camino más corto no es siempre el mejor.
Bájese y quĂ©dese en el Congreso a demostrar que va “...a barrer a los ñoquis de La Cámpora que nos quieren dejar como parásitos en el Estado…”, que va “...a meter presos...” a los corruptos y el resto de promesas comunicadas ante un estadio lleno de peronismo explĂcito.
Bájese y cumpla con su palabra y su mandato.
Se que hara caso omiso a todo lo que se interponga entre su preciado trono y su actual minoritaria intención de votos, desde mi humilde observación hasta el consejo más preciso y necesario de su equipo.
Por lo que me limitaré a extender solo un poco más esta respetuosa carta para hablarle no de la Argentina, sino del mundo que viene llegando:
Ese mundo está fuera del control del Estado.
Elio Osés
1FFZQY2MCmmRpBuzDsMpxj9iaNnb7X5LU3