The dowtown blues. Parte 1 o algo así. Más bien digamos que el intro duuh
El Chevrolet 400 estaba aparcado afuera del tugurio de la calle Stanton, el motor andando, las luces encendidas y los vidrios polarizados subidos completamente. Mix no solia ir al downtown y mucho menos llevando a un niño, pero el Tich le había dicho que no existía ningún tipo de problema.
"Es un trabajo de entrara y salir dud, recogemos la plata de el Naox y después levantamos a Prose en la casa de citas de Stanton" La palabras de Tich siempre dejaban tranquilo a Mix, "No te preocupes wey".
La cosa del Naox fue veloz, Mix entró al establecimiento y habló con el clerck tras el mostrador "Vengo por lo de Goméz, el dinero, usted sabe" Le cagaba volar solo en este tipo de momentos pero no podían dejar la sillita del auto sola, sobre todo porque traía al bebe adentro. "Permítame joven, ya se lo traigo", dos minutos después el anciano regresó con una bolsa de papel de estraza, pesaba bastante.
"Pan comido dud, te lo dije" Aparentemente al Tich no le daba miedo nada. "Nació sin esa madre en la cabeza que genera el miedo y la pena" solia decir Gomez con su tono afable. Avanzaron quizá medio kilómetro cuando Tich soltó la pregunta "¿Por que carajos traes un bebe?, ¿te lo robaste?"
"No pendejo"
"¿Entonces?"
"Te vale madres wey"
"Tss, te lo robaste entonces" La sonora risa que emanó de la boca del Tich despertó al bebe.
"¿Ya ves? Ya lo despertaste" Mix levantó a la personita y lo coloco en el recovo de su brazo izquierdo mientras sacaba una mamila con fórmula para alimentarlo.
"Ya en buen pedo, ¿de quien es el niño?" El auto bajó la velocidad un poco " No es de tu pinche prometida, los dragones no tienen bebes tan lindos y no creo que sea de tu amante"
"Novia"
"Novia" Corrigió el Tich.
"Es... una historia larga"
"Pues ya me contarás otro día wey, ya llegamos y estaré muy distraído como para ponerte atención" Tich paró el carro frente a la entrada desvencijada de la casa de citas. Bajó y cerró la puerta.
Mix se quedó ahí sentado con el bebe en brazos ya durmiéndose de nuevo, cuando oyó el golpeteo en la ventanilla junto a el, a pesar del miedo que lo invadió tuvo que bajar un poco la ventanilla, era el Tich.
"Wey pásame mi cartera, esta en el asiento del copiloto" Mix estiró el brazo para tomarla, se la entregó.
"Con cuidado".
"No te apures, soy como una leyenda aquí", Tich caminó de nuevo.
"Bruno" se oyó gritar, "No mames no me digas así, para todos soy Tich, no Bruno"
"Perdón wey, pero en serio, con cuidado".
"No hay bronca entro y salimos, no más de 5 minutos" Tich iba a caminar de nuevo pero se detuvo un segundo y volteó de nuevo al carro.
"Wey, te quiero" Era algo que le decía poco pero Mix sabía también, que era cierto.
"Yo también te quiero, pendejo".
Pendejo, no hubiera dicho pendejo al final, porque eso fue lo último que le dijo al Tich cuando estaba vivo.
5 minutos.
10.
15..
20...
Todo pasó sumamente rápido Prose salió contoneándose de la vieja casa con el número 14, tenia las rubias extensiones mojadas y caminaba con pasos inseguros enfundada en los tacones del 13, seguramente iba ebria, tras ella apareció el Tich con la cartera seguramente más vacía pero felíz. Cuando se acercaban al auto en la otra esquina apareció una camioneta negra que aceleró por la avenida, se detuvo exactamente frente a ellos, fue ahi que Mix pudo verla bien, la camioneta de los hombres de Therms.
Se bajaron dos tipos altos y como si nada balearon al Tich y a Prose quien intentaba correr en sentido contrario a la dirección de los balazos, lo único que pudo hacer Mix fue agacharse bien y cubrir al bebe con su cuerpo mientras observaba por la ventana como mataban a su amigo y la jeva. Al terminar subieron de nuevo y se fueron en calma, no supo cuanto tiempo pasó, ni como había llegado la policia al lugar.
Lo único de lo que tenia certeza era que estaba encerrado en un cuarto, frente a el había dos tipos y que el bebe ya no estaba.














