La desaparición constante de formas de vida está borrando mucho más que simples figuras del paisaje natural; está eliminando de […]
La desaparición constante de formas de vida está borrando mucho más que simples figuras del paisaje natural; está eliminando de forma definitiva capítulos enteros del saber humano y de la memoria colectiva. Cada vez que una especie se extingue, se pierden las historias, las soluciones biológicas y los futuros posibles que ese organismo representaba para la civilización. Un análisis del profesor Johannes M. Luetz advierte que este costo es profundo y silencioso, transformando la crisis ambiental en una pérdida irreparable de conocimiento y cultura que afecta a toda la humanidad.













