🎭 ) LA FIESTA DE DISFRACES
Reconoció su voz desde el otro lado de la puerta, entre tantas voces y tanta música.
— ¿Lilith? Sácame de esta, por favor.
Lo que no reconoció fueron los gritos que siguieron. ¿Acaso le había pasado algo? ¿Por qué se unió a sus acosadoras? Rezaba en silencio a sus músicos favoritos de que no fuera en serio.
— Yo no elegí nacer con estos dos globos de oro. -respondió desde dentro del cubículo, y, a pesar de que no le vieran, se agarró los pectorales.
Con el vago plan de la chica, el grupo de admiradoras se fue, cayendo completamente en el cebo. Una vez estuvo seguro de que no hubiera raritas en la habitación, abrió la puerta lentamente para salir.
— Te debo una, Lilith.
Como narrador omnisciente y omnipotente, no sabría decir a quién le brillaron más los ojos en ese encuentro. Puede que hubieran hablado alguna vez, sí, pero nunca así de cerca, o ellos solos. Con la idiota y la baba amenazando por escaparse de su boca, intentó mantener la compostura lo mejor que pudo.
— ¿H-harley Quinn? ¿De verdad? -Mierda. Me he trabado. Que lo deje, pasar que lo deje pasar, que lo dej-
—Sólo sé que cuándo busqué «los mejores cosplays de 2019» en Google, este era uno de los más populares. -el muy imbécil se puso a posar. Repetidamente. Su compañera reconocía las referencias de casa pose, pero eso eran detalles que no valían la pena comentar.
No valía la pena sacar el dato curioso de que la pose de Dio nunca fue tan exagerada en el anime, solo salió de un videojuego, ¡y ni siquiera bajó tan bajo! ¡Eso fue cosa de la gente y— Y estaba tardando demasiado en responder.
— No te queda nada mal. -No le mires las tetas, no le mires las tetas. ¡Piensa en otra cosa! ¡Rápido!- Espera. ¿Lo estoy alucinando o veo relieve de sujetador?
— Ah, sí. Es parte del outfit, no podía _no_ incluirlo. Y hablando de ello. . ., ¿me puedes ayudar?
— No veo cómo pueda —el rubio no le dejó ni terminar la frase.
— Que si me puedes ayudar a desabrocharmelo. Mis enormes músculos me lo impiden.
— Ya. Sí. Claro. Voy.
Lilith se puso detrás del rubio, esperando a que se subiera la cami– Ay no, que se la quita. Se está quitando la camiseta. No pudo evitar que su mirada recorriera la espalda ajena, quizá durante demasiado. Sin que lo notara, estaba siendo observada, como muchas otras veces.
Pese a la tenue luz, podía distinguir sus rasgos en el espejo que tenían delante.
Qué mona.
La risita que se escapó de sus labios sacó a Lilith de su trance, desabrochando el sujetador con rapidez y dandole dos palmaditas en la espalda.
— Hala majete, eres libre.
— Cierra los ojos, que me voy a poner la camiseta. -le miró de manera burlona desde encima del hombro- Ya has mirado bastante, pervertida.
Ya está. De esta no me recupero.
Con los ojos cerrados y las manos encima de ellos, su cabeza no paraba de pensar en lo patética que se tendría que estar viendo ahora.
Vamos, no es como si nunca hubiera hablado con Abel antes, ¿no? Claro que habían hablado, sí, pero no así de cerca. Nunca habían estado a una distancia en la que podría contar los lunares de su espalda, incluso con la poca luz del baño.
— A todo esto -la música de fuera de los baños contrastaba con su voz-, ¿de qué florero se supone que vas? ¿Un cactus sexy o algo?
Con las manos todavía sobre sus ojos, respondió casi de seguido.
— ¿No conoces a Poison Ivy? Quiero decir, tampoco es como que yo sea una friki de DC, pero de la novia de Harley Quinn ya he oído hablar eh.
— Ya veo~ Así que has adivinado mi disfraz y te has hecho uno a juego, ¿esperando que nos morrearamos o algo? -aunque Lilith no pudiera verle, notaba que él se acercó a su cara. Sería para que le oyera mejor, claro, con fines amables y ninguno para molestar a la morena.- ¿Me estabas acosando?~
Ugh, y el cabrón pone voz más grave. No sé si me está molestando o si está molesto.
— Nuh uh. -notó como de fondo empezó a sonar Britney Spears. Si es cierto que llevaban rato allí los dos solos.
— Yaaa~ Claro. Que sepas que hace rato me he puesto la camiseta, tampoco soy como Internet Explorer. -Abel plantó un beso en la cabeza de su acompañante antes de caminar hacia la puerta- Nos vemos luego, rarita.
Y así sin más salió de los baños.
Me voy a poner ciega a chupitos.


















