1) una señora joven cuya niña de 9 meses tenía un tumor en el cerebro. Luego de la visita al médico, éste dijo que la niña necesita operación. Pasaron los días, y por fin se fijó la fecha de la operación. Lo cierto es que el médico que tenía que hacer la operación decidió salir de vacaciones, y encargó a su asistente hacerlo.
La señora joven se frustró y lloró y lamentó, y dijo a su madre lo mal que se sentía. Ella, que es una mujer cristiana, le dijo a su hija: «Tú confías en el hombre y no en el Señor». El médico asistente operó a la niña y fue un éxito. Las situaciones difíciles de la vida nos hacen perder la calma y entramos en cuestionamientos, y decimos «si tan solo…»
2) La esposa de un conductor cuenta su propia experiencia de esta manera: «Mientras salíamos del estacionamiento, mi esposo desaceleró para dejar pasar a una joven que iba en bicicleta. Ella sonrió, saludó y siguió su camino. Momentos después, el conductor de una camioneta estacionada abrió de repente la puerta, arrojando a la ciclista al pavimento. Con las piernas ensangrentadas, la joven lloraba mientras examinaba su bicicleta doblada. Más tarde, reflexionamos sobre el accidente: Si tan solo la hubiéramos hecho esperar… Si el conductor hubiera mirado antes de abrir la puerta… Si tan solo… Las dificultades nos hacen entrar en un ciclo de cuestionamientos, y nos perdemos en los «si tan solo…».
Cuando llegan problemas inesperados, a veces cuestionamos la bondad y la sabiduría de Dios. Tal vez, incluso sintamos la desesperación que experimentaron Marta y María cuando su hermano murió. ¡Ah, si tan solo Jesús hubiera venido apenas se enteró de que Lázaro estaba enfermo! (Juan 11:21, 32).
Al igual que Marta y María, no siempre entendemos por qué atravesamos momentos difíciles. Sin embargo, podemos descansar al saber que Dios está cumpliendo sus propósitos para un bien mayor. En cada circunstancia, podemos confiar en la sabiduría de nuestro Dios fiel y amoroso
Lucas cuenta que cuando Pablo y Silas llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche que le decía: Pasa a Macedonia y ayúdanos (Hechos 16:7-9).
En obediencia al Señor, Pablo partió a Macedonia porque estaba convencido que Dios le estaba llevando para anunciar el evangelio. Su Bitinia estaba en Macedonia, donde estaban las ciudades de Filipo y Tesalónica, a donde Pablo dirigió tres de sus epístolas. Pablo no dijo: «Si tan solo…» Él no cuestionó la bondad de Dios. Él confió en la sabiduría de su Dios fiel, sabio y amoroso. Él quiso ir a Bitinia, pero Dios cambió su rumbo y le llevó a Macedonia para un bien mayor.
David quiso construir el templo de su Dios. Tenía los planos y los materiales a la mano, pero Dios le dijo: «Tú no construirás el templo, sino tu hijo Salomón lo hará». Felizmente David aceptó la decisión de Dios con humildad. No dijo: «Si tan solo…». Habrá muchas cosas difíciles y circunstancias adversas que no entendemos, pero todo encaja bien en el plan sabio de Dios para nuestras vidas.
«Padre, gracias por enseñarme a confiar en tu amor aun cuando no entienda lo que haces».
«Confiar en Dios … en medio de la oscuridad… eso es fe». Animos recuerda confia aún sin entender abrazos ❤️✝️🥳