Esta es una historia, con principio, sí!
Pero sin final escrito y de esperanzas perdidas.
Dos extraños que entre el odio distinguen el amor.
El mismo amor que en la distancia los mantiene juntos de alma.
Un alma inexistente en esta realidad.
Realidad cruel que es amar sin saberse amado, sin sentirlo.
Sin sentirlo, y ese es el verdadero problema: No se sienten.
No se sienten, no se tocan no se aman de piel y huesos.
Huesos que no dejan de emocionarse con solo pensar en el otro.
El otro que calla lo que siente por que ha perdido la fe.
Fe perdida, fe extinta y aniquilada por las mentiras que van y vienen.
Y van y vienen por que la duda las agobia, por que no saben que es lo mejor.
Y lo mejor existe cuando se ama, pero no saben amar.
Porque amar y luchar no parece ser una buena opción, parece más un sacrificio.
Sacrificio al que le tienen miedo porque no están seguros de cuanto se aman.
Y aman en la distancia y con mil peros, y así lo prefieren por miedo a ser sinceros.
Sinceros serán el día que nada les importe más que lo que viven.
Y viven para esconderse y odiarse por no amarse tranquilamente.
Por que como vivir tranquilamente cuando su amor ...
… No es, pero quiere ser, desconfía y debe confiar, quiere creer pero no tiene como.
Mientras odian desear tanto sus cuerpos y sus almas.
No fue ni el lugar ni el momento para encontrarse y enamorarse
Eh aquí la personificación del sentir a pesar de todo,
Del odiar .................................... amarse.
Nunca sabrán que es olvidar o luchar, porque…
Prefieren el limbo a perder o ganar.