&. 𝐬𝐡𝐚𝐝𝐢𝐚, 𝐫𝐞𝐦𝐮𝐬, 𝐥𝐮𝐧𝐚, 𝐫𝐞𝐚𝐠𝐚𝐧.
ágiles movimientos, pies ligeros, de pluma. no es consciente de hacia donde sus extremidades superiores la llevan, divaga al seguir figuras y al mismo tiempo se encuentra lejos. no es cansancio lo que siente, impotencia, y hasta miedo, ese que le hace temblar los huesos, creyente de que el cuerpo colisionaría en un momento u otro. “¿cómo estás tan seguro?” ¿cómo cualquiera puede tener certeza de que las amenazas son ficticias? ¿acaso rita también habrá recibido amenazas similares antes de desaparecer? “si se trata de un juego, pues no tiene ningún tipo de gracia.” avanza, colgando brazo diestro del de reagan. “no se separen.”
demasiadas interrogantes atormentan espíritu, extraño frenesí de inquietud que deja un nudo en su estómago. sí prestigio no estuviera en línea, habría derrotado curiosidad después del primer mensaje. ‘ ¿qué clase de persona se tomaría tantas molestias para un simple juego? ’ noción irrumpe entre vocablos ajenos, apresurando desconfiado caminar para seguir al resto del grupo. ‘ lo que sucedió en el comedor fue divertido, gran broma. ’ lengua choca contra paladar al entonar sarcasmo, ‘ ¿pero hacernos caminar por el bosque a éstas horas de la noche? comienzo a considerar alguien entre nosotros tiene demasiado tiempo libre. ’ fastidio fija molestia en balbuceo, manía que acompaña al nerviosismo que ahora le invade.
presta atención a las diversas opiniones que se generan aunque no es necesariamente sencillo hacerlo. “yo tampoco entiendo quien se tomaría tanto tiempo para hacer un juego así. no lo sé- algo no me da una buena espina.” raros son los momentos en los que la castaña logra ponerse completamente seria, ese es uno de ellos. conforme avanza puede sentir como es que su corazón late de una manera más rápida. “no sé si es mi mente jugándome juegos pero de verdad siento como si alguien pudiera ver todo lo que hacemos.”
enlaza su brazo con el de shadia, dedicándole una leve sonrisa. tiene miedo, nunca ha sabido como actuar frente a la incertidumbre, pero el contacto con la chica le hace sentir un poco mejor. “ahora solo falta una carrera a la cornucopia” intenta bromear, haciendo referencia a los juegos del hambre; es su mecanismo de defensa, aunque ahora le parece completamente inapropiado. “esperen. ¿cómo sabremos hasta donde debemos llegar? deberíamos volver” no saben a qué se están exponiendo, pero nada bueno puede salir de esta caminata nocturna. no quiere seguir.
“quizá sea lo más sensato, volver ahora que todavía estamos juntos.” sigue alumbrando camino que con el pasar se hace cada vez más complicado de continuar. maleza sigue amontonándose, enredándose con las gruesas raíces de los arboles. rita dejó de ser el único peligro en la oscuridad del bosque. “¿cuánto tiempo más se supone que debamos estar dando tumbos?” inquiere, no tenía mucho más sentido andar por allí fuera aquellas altas horas de la madrugada, después de todo, no habían encontrado ningún indicio de fémina y comenzaba a dudar de que fueran a hacerlo pronto. ♡ @shvdia.















