Siempre elegiría la opción de desaparecer, de nisiquiera haber sentido la propia existencia.
Soy una cobarde del dolor, arranco, corro, y escapo de todo lo que pueda generarme sensaciones dolorosas, aunque de cierta forma siento el placer de poder llorar, lastimarme, escribir, opciones que de cierta manera me hacen sentir mejor, me hacen sentir acompañada, ya que, la soledad ha sido mi pareja más fiel, la que siempre ha estado presente, haciendose cargo y apareciendo cada vez que aparece un miníma esperanza de felicidad, de estabilidad.
¿Siempre estarás presente?












