Por simple curiosidad a veces me gustaría estar en la piel de otro ser humano, a ver si cuando se rompen lo sienten tan intenso como yo, que parece que muero en vida, mi respiración se altera y no logro ver más allá de mi angustia. No sabría definirme, no sé qué tan normal soy, pero tengo emociones muy complejas. A mi vida sí la defino fácilmente en una sola palabra, intensa. No puedo predecir cuántos años voy a existir de aquí en más, pero sean mil o ninguno, seguro son suficientes, porque he sentido tanto que no me cabe en el cuerpo físico, ni en el emocional, mental ni espiritual. Probablemente no entienda los mensajes del universo, seguramente soy experta en quedarme estancada mientras descanso segura en un espejismo donde me veo fluir falsamente. Me hace falta más corazón abierto y no esconderme tanto en mi misma a la defensiva, pero hago lo que puedo, soy humana aún. Dicen que para trascender esta densidad o dimensión física toca aprender a amar la humanidad, y yo me siento a años luz, porque nunca sentí este mundo mi casa, ni la gente que hay en él mi familia. No sé de donde soy realmente o qué pasa conmigo, vivo en una cuerda floja, las risas son momentos nada más, los miedos y las dudas constantes. Me esfuerzo por pintar colores pero siempre hay una nube gris encima de mi. Solo deseo saber si en esto estoy también sola, o al menos un ser en esta tierra comparte sentimiento.