Hurricane Street || CedricxSydney.
Durante unos segundos no supo que decir, eso ya había superado toda su suerte. Eso no le pasaba a él, a su hermano tal vez si, pero no a él, que ha estado durante un buen tiempo en la friendzone. Sin darse cuenta, estaba sonriendo, tal vez por que al parecer ella ya se había librado de las personas que la seguían —Sabes, creo que ahora me siento como ustedes, ya sabes, cuando las besan y después dicen que se sienten utilizadas —trató de verse serio, pero al final dejó escapar una pequeña risa, de alguna manera ese beso le había gustado. —Menos mal, no creo que me verían con buen ojo en el hotel siendo que apenas llevo 24 horas aquí.—se encogió de hombros, todavía sonriente.—Así que eso es lo que te han enseñado, eh— se cruzó de brazos, no era algo que a él se le hubiera ocurrido, funcionó.
Hey, ¿por qué lo haces? tu mano ahí estaba bien, digo, al menos no creo estar a lo que ustedes llaman plano —se inclinó un poco para ver su trasero, según él, no estaba tan plano o al menos eso siempre se lo decía su mamá.—Me di cuenta, o yo no vi ninguna calceta en tu sostén —soltó una carcajada, no supo si se debió al ademán que había hecho ella o por lo que acababa de decir, volteó su rostro para no verla de mas.—No hay porque, ¿Gwen o Mary Jane? Tú elige —aceptó la chaqueta con una amplia sonrisa— ¿segura que no la quieres? por lo menos para mi el clima es fresco. Siguió la mirada de la castaña, asegurándose también de que ya podían salir de ahí. Alzó una ceja, dudando si había escuchado bien o no— No pretendes darme dinero ¿o si? con el simple hecho de que estés bien es más que suficiente, así que ni lo pienses— negó rápidamente, poniendo las manos delante de él, listo para rechazar lo que ella planeaba pagarle— Mejor déjame invitarte a comer, ¿no tienes hambre? por que yo si, así puedes estar segura de que ya no te siguen — echó un visto, comprobando que ya no la estuvieran siguiendo.
No pudo evitar reír ante aquel comentario, sabía que tenía que volverse amiga de ese chico— Oh, pero si yo no te usé. Es más, yo deseo pasar el resto de mi vida contigo —tomó la mano derecha del chico entre las suyas, intentando mantener toda la seriedad posible y fijando su mirada en los ojos del chico. Aquello no duró mucho y se echó a reír por segunda vez, rodeando por el chico por la cintura y recargando su cabeza en su pecho —No era mi intención el usarte, te lo aseguro —admitió, sintiéndose extrañamente bien al estar de aquella manera. Se separó de él y esbozó una amplia sonrisa— ¡Obviamente! Todas las películas de Marvel me enseñan algo, esta vez debemos agradecerle a la magnífica Viuda Negra —bromeó, encogiéndose ligeramente de hombros.
Enarcó ambas cejas al escuchar aquél comentario, mordiendo ligeramente su labio para evitar soltar una fuerte risa de nueva cuenta—Podía apostar que te portabas muy mal de pequeño, aunque la manera en que tu madre te castigaba trajo muy buenos frutos —echó una mirada hacia la parte trasera del chico para que entendiera su comentario. Dio un par de pasos hacia afuera del callejón, volviéndose para verificar que el chico la siguiera— Me agrada más Gwen, nunca me agradó Mary Jane —admitió, frunciendo levemente las aletas de la nariz para después volver a su tradicional sonrisa.
Se sonrojó ligeramente con la suposición del castaño, en especial porque no traía más que un par de monedas en sus bolsillos— No, de hecho no —admitió, sintiéndose un poco más aliviada por las siguientes palabras que salieron de los labios del contrario— Pasé por un sitio donde la comida olía delicioso, ¿qué te parece si te llevo ahí? —ofreció con una amplia sonrisa. Y, sin esperar respuesta alguna, se acercó a él y pasó su brazo por la cintura del chico, dejando descansar su mano por segunda vez en la bolsa trasera para incitarle a caminar —Soy Sydney, por cierto —elevó su mirada y le guiñó un ojo, era justa una presentación después de todo lo que había sucedido en los pasados minutos.























