El amor del poeta
“No hay un corazĂłn que valga la pena, ni uno solo que no venga herido de guerra”, dice Miguel BosĂ© en las bocinas del auto mientras manejo, un tanto atribulado a mi destino. Es un viernes cualquiera, un tanto lluvioso, un tanto frĂo; el trabajo es lo que es, los amigos están algo lejos, la familia distante ocupada en sus propios asuntos y el amor… en lo mismo, sus asuntos. Manejar me aclara la…









