Hace falta pasión, y pasión gritada, o pensada a gritos, o escrita a los gritos. Hay que gritarle en el oÃdo a la gente, ya que su sordera es una especie de autodefensa, de cobarde y malsana autodefensa. Hay que lograr que se despierte en los demás la vergüenza de si mismos, que se sustituya en ellos la autodefensa por el autoasco. El dÃa en que sientan asco de su propia pasividad, ese dÃa se convertirán en algo útil













