Te cuesta aceptar quién eres,
te cuesta mirarte sin esquivarte.
La vida ha puesto obstáculos, sí,
pero no están ahí para detenerte,
sino para ver hasta dónde eres capaz de insistir.
Eres más de lo que muestras,
y menos de lo que temes ser.
La autorrealización no está lejos,
está esperando a que dejes de postergarte.
No hace falta nada,
no hace falta nadie,
solo dejar de estar en contra de ti mismo













