"Hace unas horas sentí en carne propia lo que era ser madre soltera en serio. Creo que nunca lo había vivido tan fuerte como hoy, la impotencia, el miedo y la desesperación por qué todo salía mal me gano.
Creo que está es la parte que muchas mamás solteras omitimos cuando nos preguntan cómo vamos llevando todo, queremos parecer más fuertes de lo que somos o por lo menos en mi caso es así.
Entendí que mi trabajo no se detiene por qué mi bebé este enferma, quien va a correr siempre es mamá, que no importa si no comió, si iba para el trabajo, la labor de mamá es esto, aún más cuando papá no está cerca para ayudar. Es increíble la impotencia de no saber cómo está bebé realmente, por qué llora o por qué está frustrada.
Y ahí es donde todo se acumula, el trabajo, la labor de madre, los médicos y nuestro retoño.
Al final solo somos ella y yo, pero aveces mamá quisiera que las cosas no fueran tan complejas."