lisealbright:
Abrió los ojos soprendida por lo que le decía, no lo había pensado así. ¿Qué tal si alguien no calculaba bien sus golpes? ¿Y si le dejaban un moretón? Claro existía el maquillaje pero ¿cómo le iba a explicar a sus padres sin delatar a su hermano? –Bien, bien, si eso haré… si llegan a atacarme. No se me había ocurrido– respondió con una sonrisa agradecida. Asintió a lo siguiente, suponiendo que también contaba por si alguien intentaba pelearse con ella.
–Sabía que algún día me iban a servir, pero jamás me dejaban participar– bromeó, recordando todos los juegos que eran solo para ‘niños’ mientras ella tenía que jugar cosas como saltar la cuerda. –Pareces saber mucho de eso. ¿Ya has actuado antes?– preguntó, viendo al chico con curiosidad. No lo había visto antes en alguna película, pero quizás solo se le había pasado.
Tener hijas le había enseñado unas cuantas cosas, la primera era que pegaban tan o más duro que los niños, al menos en el caso de su hija mayor, la pequeña aún no estaba metida en su mundillo. Aunque eso no significaba que fuese a atacar a la chica o dejar que alguien más lo hiciese, era muy pequeña para las consecuencias de un golpe y en todas partes existía gente bruta.
—Otra opción es que te pongas detrás de mí, pero con este entorno no sería una buena solución —comentó el de marcado acento francés.
Frunció un poco los labios cuando supo que no la dejaban participar en esos juegos—. Eso es porque saben que les vas a pegar más fuerte de lo que ellos pegan —replicó, siempre buscaba las cosas positivas de las situaciones, había tenido que aprender a hacerlo por su mal genio natural. Se rió un poco cuando ella preguntó si había actuado antes—. No, no sé mucho de actuación, de lo que sé es de golpear, soy boxeador —explicó con una leve sonrisa, aún sabiendo que quienes no le reconocían solían reaccionar de formas adversas al saber su oficio.
















