Ya había demorado en escribir algo aquí al respecto, pero ya va siendo hora. De todas maneras nunca podrá leer esto.
Los días han sido una ruleta de emociones, hay días en que con la cosa más simple te extraño, otros donde recuerdo todos esos mensajes y me inunda el asco y otros donde el solo recordarte me llena de rabia y decepción.
En parte pienso en qué es lo que extraño, ¿La compañía? ¿Tener un abrazo? ¿Tener a alguien a quien le pudiera contar mi día? Me decepciona que realmente no podía hablarte de mis cosas porque ni siquiera me escuchabas y la compañía que tenía de ti era solo cuando necesitabas escapar un momento de tu casa. Siempre fui muy conveniente para ti.
Nunca te exigí invitarme a algún lugar y en cambio me sentía culpable por querer salir contigo sabiendo que no tenías dinero y te sentías extraño porque yo pagara todo, sin embargo no podía hacer planes un día para mi sola porque ya tenías asumido que saliendo de clases irías a verme.
Nunca te pedí que me ayudaras con un ataque de ansiedad, ni siquiera me atrevía a mencionar si yo estaba cansada o harta de algo porque siempre eras tú primero, tú te estresabas, tú te enojabas, tú te hartabas y mientras yo trataba de regularte a ti y hacía mi máximo para regularme a mi también no podía dejar de pensar que yo también estaba mal, ¿cuándo sería el día que me escucharas a mi? ¿Que me ayudaras a mi? Que pensaras en que a mi también me dolía, también sentía cansancio, no era solo una herramienta para tu uso libre.
Aún así traté de siempre ser directa, no ocultarte nada más, siempre te dije lo que me incomodaba, lo que me lastimaba, lo que quería pero al parecer no importaba. Podías llevarme a los límites y aún así hacerme sentir culpable a mi por pedir algo de responsabilidad emocional.
Por todo eso estoy molesta, contigo, conmigo y en especial con todos los que sabían que me engañabas a mis espaldas y decidieron cubrirte a ti.
Molesta porque te pedí que fueras sincero y decidiste mentirme en mi cara. Molesta porque aún así he esperado una disculpa que no llega porque al parecer para ti no hiciste nada malo, porque como siempre me demuestras que nunca me pudiste tener algo de consideración, nunca te importé y por ende nunca me quisiste.
Porque yo creo fielmente que amar es cuidar, y mi capacidad de amar es extraordinaria como para desgastarla en alguien como tú.