El amor sin conductas de cuidado pierde sentido. No se puede construir un vínculo sólo con sentimientos, porque lo que realmente sostiene a la otra persona son los actos cotidianos: el respeto, la responsabilidad, la escucha, la presencia y el cuidado mutuo.
Quererse mucho nunca es suficiente. No porque suene bonito decirlo, sino porque ningún vínculo se sostiene únicamente con emociones si está vacío de acciones.
Y sí, las feministas creemos en otras formas de relacionarnos. Creemos en vínculos donde el amor no sea sacrificio ni desigualdad; donde cuidar no recaiga siempre sobre la misma persona; donde la reciprocidad, la autonomía, el consentimiento y la corresponsabilidad sean la base. Porque amar también es una práctica política: se demuestra en cómo tratamos a quienes decimos querer, no solo en lo que sentimos por ellas o ellos. tomado de “feministas radicales en honduras”
-tú solito te pusiste la etiqueta de herramienta, quizá estabas cómodo con no hacer más que una función; pero esa “tormenta o laberinto” no soy yo. Si soy muy fuerte, pero era la única persona/tormenta que cuando te veía triste o molesto se preocupaba por hacerte sentir mejor, soy el único laberinto que te daba las señales para donde ir y no perderte. Nunca me preocupé por los sentimientos de las tijeras o de la licuadora… pero ahora te asustas porque te pega en la cara el lugar que tú decidiste ocupar; las tijeras ni la licuadora se preocuparon cuando las usaba mientras lloraba… y a ellas nunca les tuve qué llorar por no amarme. Para herramientas inútiles, mejor una freidora de aire 🤷♀️















