de pronto, la conversación se estaba sintiendo demasiado personal. sin embargo, como era usual para alguien como rhys, no le tomó importancia. no le interesaba tener detalles de la vida de estas personas, estaban en su vida por meras circunstancias, no porque realmente se hubiera dispuesto a conocerles. ‘ debe ser que se corre la voz, el perdedor debió decirle a alguien que se encontraría con el ladrón de su señora, y se corrió la voz ’ el discurso impulsado por el morbo, era el más veloz de todos.
‘ ¿emilia perez? ’ no tenía idea de qué estaba hablando, rhys no solía ver películas en idiomas que no manejaba, terminaba distrayéndose en los subtítulos y prefería pasar. ‘ es una japonesa, en realidad. ’ se encogió de hombros, la había descargado hace unos meses atrás en su computador. ‘ ¿conoces a som? ’ ay, no, quizás también era un raro. con lo bien que le estaba cayendo, ¿lo había engañado todo este tiempo? ‘ ¿necesitas hablarle? debería tener el contacto si está en el grupo ’ sacó su teléfono del bolsillo trasero de su pantalón, lo desbloqueó y se lo ofreció.
‘ no soy el único que está haciendo la tarea, si quieres expiar tus pecados, tendrás que hacerlo con el resto también ’ metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta y se detuvo en medio de la acera, antes de cruzar al siguiente semáforo. no iba a negarse a una invitación, pero no estaba dispuesto a escuchar los reclamos de los demás que habían hecho algo. ‘ es muy pesado para esta hora, suelo comer liviano en la noche ’ la verdad, es que quería algo que fuese más fácil de comer. ‘ quizás unos nachos con guacamole me vengan bien, creo que hay un local por aquí ’ llevó su índice hasta su mentón y lo golpeó un par de veces, en un intento de recordar por donde estaba.
‘ necesitaría alguien que me ayudara a esconder el cuerpo, la verdad, pero — dado que de pronto todos tienen un ataque moralista ’ puso los ojos en blanco, él hablaba en serio cuando miraba de forma tan banal la vida de la embustera, ¿alguien perdería si dejaba de respirar? lo dudaba. ‘ ¿te puedo hacer una pregunta? ’ y, aunque en un inicio no quería inmiscuirse demasiado, terminó haciéndolo de alguna forma. ‘ hablaste de peleas hace un momento, ¿eras un úsvit? ’ bajó un poco la voz, como si se tratara de una especie de secreto. nadie podía escuchar ese verbo en pretérito.