Una nueva prueba se desarrolla en un laberinto, repleta de pistas con las que los grupos deben llegar al punto central del laberinto donde el más inteligente, con la resolución ( o astucia ), estará más cerca de ganar prestigio. Aquellos seleccionades entre específicamente por los grupos son les úniques que asisten en ese momento. Sin embargo la tradicional prueba se tuerce cuando los gritos se extienden por el laberinto, atraviesan las paredes de vegetación y los grupos comienzan a llegar al centro del laberinto. La escena es perturbadora: el cuerpo de Jack Rowland yace sin vida en dantesca escena, los ojos y la boca muy abiertos. Se da a conocer que las investigaciones no son concluyentes, que el fallecimiento se dio en extrañas circunstancias, los parámetros no son claros. Lo que al principio se comunicó como un ataque al corazón más tarde se volvió algo más turbio, llegándose a especular un posible asesinato. Las autoridades determinaron que al no poder aferrarse a algo concreto, todos los allí presentes pasaban a ser sospechosos directos de su muerte, porque cualquiera podría haber asesinado a Jack Rowland. Era insoportable para muchos en Alabaster, odiado por todes excepto su círculo de confianza, alguien que te miraba por encima del hombro, que creía que tenía un lugar asegurado en la sociedad de élite y que, aun así, siempre jugaba sucio junto a su fiel grupo de amigues.
Presenciaron la muerte de Jack Rowland sin saberlo, cualquiera podría haberlo hecho ¿verdad? Un arrebato de ira, envidia, un accidente… ¿o quizá alguien llegó demasiado lejos por la competencia?